Ajedrez, pasión , destrucción o quizas , más bien, autodestrucción.  Estos son los elementos  de este gran cortometraje , que ya está seleccionado para diferentes premios.

Una película que tiene como eje principal el ajedrez, algo intelectual por ende, consigue  convertirse en una verdadera obra que en menos de quince minutos nos enchancha con la tensión, la pasión y la autodestrucción de una persona.

Lo mismo que en el ajedrez , hay fichas blancas y fichas negras,  las personas tenemos blanco y negro.

El juego con las imágenes , luces y sombras son tan protagonistas  como los mismos actores Juan Fuentefría ( https://es.e-talenta.eu/members/profile/juan-fuentefria ), Nerea  Estevez o Santi Pérez, grandes en su actuación y la excelente dirección de  Charles Alexander.

Si con alguna pelicula se pudiera comparar, sería  «Cisne negro» , con la gran Natalie Portman.

La presión, los miedos  y los temores por conocerse a uno mismo consigue que este corto , que incide en la personalidad de los personajes, se  transforme en un emocionante  corto  de acción.

El director consigue  convertir algo tan inocente como el ajedrez en un verdadera historia de tensión y acción  y en la que nos muestra que  la vida, por muy  hermosa  que pueda parecer,  somos nosotros mismos  el principal freno para nuestra felicidad y nos pueda conducir a la destrucción o la autodestrucción.

El director consigue de sus protagonistas una interpretación tan sublime que no se puede calificar con palabras, que nos deslumbra y no nos deja respirar: con el guión , con la cámara, con los encuadres y nos pone entre la espada y la pared como a los protagonistas.

Check  es un corto , una verdadera obra de arte  en la que el ajedrez está omnipresente  en la inmensa mayoría de los planos.

Un gran casting , una conseguida fotografía y una puesta en escena  que son otros protagonistas  junto a los actores.

Esto  lo convierte  en una obra excepcional de obligado visionado para los cinéfilos y los amantes del cine.

Un proyecto exclusivo que no fue fácil  levantar  pues sus componentes ván más allá de lo meramente cinematógrafico pero que lo ha convertido en un corto que está destinado a convertirse en un referente futuro.

Por José Luis Ortiz Güell