El tiempo es oro

240

El señalamiento de los antecedentes, vinculaciones familiares en conductas consideradas desacertadas, y la ineficiente actuación en cargos anteriores, se convirtieron en las más apetecidas armas públicas para destruir un adversario no solo político sino de cualquier índole que pretenda ocupar o tener lo mismo que el contrincante desea.

Tras el hecho cito a Emmanuel López Medrano, miembro del Partido de Acción Nacional (PAN), quien decía hace unos años: “esta situación es lamentable, debido a que son campañas huecas, que no dejan nada a la ciudadanía ni abonan para el avance y crecimiento, sin duda, cuando hay falta de creatividad y propuesta, los partidos se ven en la necesidad de hacer este tipo de campañas, que no son más que un engaño mediático para la sociedad”.

El ciudadano que desee ser alcalde de Cartagena el próximo 15 de abril para gobernar hasta el 30 de octubre de 2019, deberá saber que solo podrá cumplir sus funciones en 1 año, 6 meses y 15 días, tiempo que lo obliga a socializar ya un programa de gobierno para las circunstancias, donde algunos actos administrativos estarían restringidos hasta 6 meses por la Ley de garantías.

Lo anterior obliga a que el programa de gobierno no pueda hablar de una transformación inmediata, y se deba continuar sin egoísmo con los programas de sus antecesores. El equipo del gobierno Char lleva 10 años consecutivos para dar resultados, y cuando Bogotá mostró una gran transformación se hizo en 12 años, en la triada Castro, Mockus y Peñalosa.

Cartagena dista de la continuidad y por tal razón, “Es en la crisis que nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias”, dijo alguna vez Albert Einstein.

Lo único a que apunta este tiempo es a priorizar y definir estructuras que faciliten al nuevo gobernante minimizar la brecha del desencanto; aún hay tiempo.
Yo recomendaría tres columnas: planeación, Hacienda y autoridad. La planeación se inicia desde escoger y fortalecer a los funcionarios para continuar el POT–PEMP y banco de proyectos, a los cuales le dedicamos tiempo en el control político sin ver cambios y sin que el Gobierno nacional se haya pronunciado.

Sin duda, se dejaron vacíos de ley que, sumados a la falta de autoridad, han permitido que crezca Cartagena sobre zonas de riesgos, humedales, riveras de caños, y ciénagas. Es importante definir zonas de desarrollo urbano con las garantías distritales para aplicar plusvalías y que se destinen específicamente en los corregimientos.

La Hacienda pública debe pasar de la teoría del recaudo a la transformación, evitando prescripciones, manejando la oficina de catastros, optimizando cobro de prediales, y monitoreando a jurídica para que no genere pagos distritales por omisión de respuesta o defensa. Futuro alcalde, su paso por este corto periodo debe ser de programador y no de especulación; tenga en cuenta que su perfil debe ser de gran experiencia pública.