“Mirarse al espejo y registrar el pasar  del tiempo. Arrugas, la frente marcada, las comisuras en los labios remarcadas, la piel del cuello estirada, las canas. En fin, este no es más ni menos que el paso del tiempo.”

El proceso de envejecimiento es normal, se caracteriza por una caída o un declive de las funciones orgánicas y cognitivas, ¿entonces por qué dicen que “en la tercera edad el adulto alcanza su plenitud” Ceberio, M.R (2013)  El cielo puede esperar la cuarta edad: ser anciano en el siglo XXI, Madrid, España, editorial Morata

“la felicidad” siendo una emoción se hace muy difícil medirla mediante algún medio u objeto de medición, teniendo en cuenta que a todos no nos hace felices los mismos momentos, las mismas vivencias, las mismas historias. Esta felicidad puede ser afectada por las vivencias pasadas ya que es posible que en su juventud o en su adultez no cumplió sus metas o quizás sus sueños,  estando ahora con un pensamiento de no realización  frente a su vida, sin embargo, el tropezar y levantarse de nuevo fortalece esa felicidad adquirida.

La inteligencia emocional va  muy de la mano con el ser feliz. Pero que tiene que ver una con la otra. El entrar en un colapso emocional se puede utilizar de manera constructiva. Hacer que la crítica sea constructiva es uno de los principales elementos de la inteligencia emocional, pero, ¿qué es la inteligencia emocional sin una buena inteligencia inter personal?  La inteligencia intrapersonal  favorece un crecimiento del YO, en los  adultos mayores es fundamental tener un modelo bueno y preciso de sí mismo  y usarlo de forma efectiva y constructiva hace referencia a la reformulación de la vida y  de las relaciones, logrando así una mejoría  de los momentos por vivir.

“The Hardvard study of adult developmen” un estudio el cual durante 75 años se estuvo entrevistando anualmente a 725 personas que hoy en día son adultos, solo 60 de ese gran numero sigue en el estudio,; este  empezó en los años 1936, hoy en día este sigue en desarrollo y los resultados que ha ido arrojando son increíbles. muchos de estos jóvenes empezando en las altas clases sociales, terminaron en clases sociales más bajas  y muchos de los que empezaron en esas clases antes citadas  terminaron como profesionales siendo egresados de  muy buenas universidades, con hogares y familias mas estables; sin embargo el dato más relevante de la investigación es que en ambos grupos de estudio nunca faltaron las buenas relaciones, sentimentales,  se les preguntaba sobre sus vidas y quienes hacían parte de ella, no solo se les entrevisto a ellos, también a sus esposas e hijos mediante fueron apareciendo en el estudio. En cada momento de la vida estamos en constante relación con las personas, en una toma constante de decisiones. Tener buenas relaciones tener buenas amistades  y  ser abiertos de mente y no caer en la rutina, los mantiene felices durante su vida. Un cambio drástico enfocado en lo positivo en nuestra forma de pensar, actuar, reír, sentir vivir  junto a las personas cercanas, las personas apreciadas nos hace inteligentes. Junto a esas personas  es que se comienza  a tener una vida feliz y saludable.  (TedxTalks, Robert Waldinger, ¿Qué resulta ser una buena vida? Lecciones del estudio más largo sobre la felicidad, Noviembre 2015)

Entonces se puede decir que un ser “inteligente” es ser un ser feliz, esa es la cuestión. Para ser feliz es necesario tener una inteligencia práctica, es necesario que el ser se adapte a una situación dada. La felicidad es cuestión de ser inteligente, es pertinente aclarar que la inteligencia es un concepto diferente a intelectual. Ser intelectual no te hace ser inteligente, ser inteligente no te hace ser intelectual. Ser inteligente te hace feliz!.

Por: Daniel Andrés Arias Londoño
Estudiante de la Facultad de Psicología, Universidad San Buenaventura de Cali