El upcycling se ha asentado como una tendencia imparable a lo largo de estos últimos años, conforme se han desarrollado ideas como la sostenibilidad o el cuidado del medio ambiente en nuestras sociedades. Esta decidida apuesta por aprovechar distintos materiales reciclables y darles un nuevo uso ha calado con fuerza en distintos sectores, pero en campos como la industria textil o la cosmética tiene una proyección de futuro muy interesante.

De hecho, esta tendencia se une a la evolución del mercado de segunda mano, cuya facturación no deja de crecer en países de todo el mundo. Por supuesto, Colombia no es una excepción, ya que se estima que supone un ahorro anual para los consumidores que supera el millón de pesos. Este proceso de momento es desigual en función de regiones o ciudades, pero los pronósticos son muy favorables y han llamado la atención de primeras marcas dentro del sector.

La reparación de prendas se democratiza

Otro punto para tener en cuenta a la hora de hablar de términos como el upcycling o el comercio de segunda mano es la reparación, que se ha democratizado en estos últimos años. Así, gracias a productos como Loctite, que están presentes en la mayoría de nuestros hogares, cualquiera de nosotros puede arreglar una prenda para disfrutarla durante más tiempo.

Esta actividad ha dejado de estar localizada únicamente en tiendas especializadas para abrirse a la población en general, que cada vez está más concienciada en alargar la vida útil de su ropa.  Invirtiendo muy pocos recursos podemos disponer de nuestras prendas durante más tiempo, algo que se traduce en una mayor relación calidad-precio a la hora de ampliar nuestro armario.

Como hemos dicho, estas nuevas situaciones empujan al sector textil hacia planteamientos más sostenibles, donde el cuidado del medio ambiente es un factor fundamental que cada vez está más valorado por el cliente. Eso sí, la industria continúa generando beneficios y creciendo año tras año, impulsando nuevas modas en otro proceso complementario que es igual de importante y satisfactorio para el consumidor.

Esto se demuestra en compañías como Manufacturas Eliot, una de las más importantes en Colombia, que siguen creciendo a nivel económico. La idea es combinar ambas tendencias para impulsar la sostenibilidad al mismo tiempo que la empresa tiene la oportunidad de seguir creciendo y explorando nuevas tendencias en un sector que no deja de cambiar.

El sector de la cosmética se une a esta tendencia

Por último, no podemos pasar por alto la cosmética, donde el upcycling también ha llegado para quedarse. Uno de los casos más llamativos de los últimos años es el de Natana, que desarrolla productos a partir del vino y otros productos que pueden ser reutilizados.

Todo ello bajo los mismos estándares de calidad que otras compañías, pero al mismo tiempo adhiriéndose a los objetivos de desarrollo sostenible de la Agenda 2030 elaborados por la ONU. De este modo, el upcycling es una realidad en nuestros días y demuestra una transformación en los modos de consumo, pero al mismo tiempo una evolución positiva para el planeta.