En los últimos años los cambios tecnológicos se fueron acelerando de forma exponencial. Tanto en nuestra vida personal como en las empresas parece como si nunca pudiéramos tener “lo último en tecnología” porque inmediatamente surgen nuevos productos y actualizaciones más avanzados. Pero en 2020 confirmaremos que la carrera no debe ser para tener lo último sino aquello que realmente contribuya a mejorar de forma real la operatoria del negocio y a garantizar la experiencia de trabajo de las personas, lo cual redundará en mayor productividad, mejor atención al cliente y mayor compromiso con la empresa. Por supuesto sin dejar de lado la seguridad de los datos. En este sentido, creo que en 2020 veremos:

Fin de la moda de la Transformación Digital

En los últimos años las empresas comenzaron a incorporar nuevas tecnologías con el afán de transformarse. Sin embargo, muchas quedaron atrapadas en mayor complejidad sin poder ver cambios reales en sus negocios. El fin de la moda llegó. En 2020 veremos claramente el paso de la transformación digital a la transformación humana; donde las tecnologías que se implementen deberán estar enfocadas en potenciar el trabajo de las personas, simplificar los flujos de trabajo e incrementar la productividad.

Inteligencia Artificial, Machine Learning y Asistentes Virtuales en el espacio de trabajo
Estas tecnologías serán clave para crear un espacio de trabajo centrado en las personas. De esta forma se logrará el tan buscado equilibrio entre las demandas de los usuarios y las necesidades de los equipos de TI. Las empresas podrán entregar espacios de trabajo personalizados, unificados e integrados que ayuden a los empleados a ser más productivos.

AI y machine learning ayudarán a automatizar tareas repetitivas, pero sobre todo a entender y aprender de qué forma cada empleado quiere trabajar, cómo son sus comportamientos en términos de seguridad y monitorear qué tan bien funciona su espacio de trabajo. Los Asistentes Virtuales, por su parte, nos ayudarán a encontrar más rápidamente la información y aplicaciones que necesitamos para trabajar, devolviéndonos el tiempo que hoy perdemos en hacerlo. Además, lograrán un conocimiento profundo de cómo trabajamos y qué nos gusta que será clave para ayudarnos a acelerar flujos de trabajo y automatizar tareas simples.

Nube híbrida: La elegida

Este año finalmente admitiremos que la nube híbrida es la modalidad predominante del futuro. Hemos pasado años debatiendo si la nube debería ser privada, pública o híbrida pero lo cierto es que al final del día el modelo que realmente funciona en las empresas es el híbrido.

No todas las nubes híbridas requieren conectividad de red de bajo nivel o conectividad VPN entre múltiples puntos. Incluso, cada vez que una empresa adquiere una nueva aplicación SaaS, agrega otra nube a su entorno. En definitiva: el mundo es, por definición, nube híbrida.

Todo como Servicio

En Latinoamérica vimos un aumento en la adopción de tecnologías SaaS. Pero también muchas aplicaciones aún están siendo desarrolladas por equipos internos, pero de una manera muy diferente: son aplicaciones de microservicio.

Claramente este tipo de apps requieren nuevos enfoques de desarrollo y de operaciones. Los grandes proveedores de cloud se están introduciendo lentamente en el centro de datos corporativo, trayendo la promesa de ofrecer «todo como un servicio» para el nuevo mundo al que estamos entrando rápidamente.

En 2020 seguiremos dando en Latinoamérica pasos hacia la construcción del futuro del trabajo. Las tecnologías que aporten flexibilidad serán las elegidas y aquellas empresas que las adopten crearán formas de trabajo más inteligentes logrando desbloquear la innovación.