Mientras el mundo del fútbol estaba digiriendo la  controvertida decisión de la FIFA de aumentar de 32 a 48 las selecciones para el mundial de 2026, Milutin Sredojevic intentaba no perder la concentración.

Sredojevic, entrenador serbio, está en Dubái preparando a la selección nacional de Uganda para la Copa Africana de Naciones, el campeonato continental que inicia el 14 de enero en Gabón. Uganda participará por primera vez desde 1978 en el torneo y está lejos de ser el favorito para llevarse el trofeo.

El aumento de equipos podría beneficiar a países como Uganda. Y, pese a sus intentos de pensar solo en los partidos inmediatos, la noticia de la expansión del mundial de Fútbol llegó a los oídos de Sredojevic.

“Claro, mi mente está totalmente concentrada en el torneo que tenemos en unos días, pero aun así me enteré de la noticia”, dijo Sredojevic por teléfono desde el campamento de entrenamiento del equipo apodado las grúas. “El planeta se paraliza durante el mundial, y esa emoción ahora la podrán compartir 48 países calificados”, agregó.

La decisión de la FIFA de expandir la cantidad de selecciones a partir del torneo de 2026 fue recibida con escepticismo en muchos lugares. En especial en Europa, donde los funcionarios, los clubes y los aficionados piensan que el cambio solo sirve para que la FIFA gane dinero y que es un intento de su nuevo presidente, Gianni Infantino, para congraciarse con las asociaciones nacionales que componen el organismo.

Sin embargo, en lugares como Kampala, la capital de Uganda, y en muchos países a lo largo y ancho de África, Asia y el Caribe, el cambio es visto como la apertura de una puerta dorada que permanecía cerrada.

Bob Bradley sabe muy bien lo difícil que pueda ser abrir esa puerta. En el mundial de 2010 entrenó a Estados Unidos, que ha clasificado a cada copa desde 1990, pero se quedó a nada de participar en el torneo de 2014 como director técnico de Egipto, cuando su equipo perdió en una eliminatoria contra Ghana.

“Este juego es del pueblo, del mundo. Los países más pequeños merecen tener la oportunidad de pertenecer”.

THOMAS RONGEN, EX ENTRENADOR DE LA SELECCIÓN DE SAMOA AMERICANA

“Para cualquier equipo que ha estado cerca de llegar, la idea de una expansión del mundial suena emocionante”, opinó Bradley. “Lo entiendes después de trabajar en un país donde el mundial es tan importante”.

Aunque Bradley admitió que era escéptico frente a los motivos que impulsaron la expansión, pues señaló que “a veces sigo pensando que se toman estas decisiones por razones equivocadas, y finalmente esto afecta la calidad de la competencia”, Sredojevic no estaba preocupado en lo más mínimo.

Los equipos como Uganda, que actualmente ocupa el lugar 72 de la clasificación de la FIFA, suelen ser los que más se benefician de las expansiones de los mundiales. Actualmente, África compite por cinco lugares entre 54 asociaciones miembro, lo cual complica mucho la calificación para cualquier equipo que no sea una potencia tradicional.

Para un equipo africano, calificar a un Mundial puede tener un efecto transformador, porque ayuda a desarrollar y exhibir la abundancia de talento que existe en el continente, señaló Sredojevic.

“El fútbol es la segunda religión en África”, dijo Sredojevic, quien ha entrenado en Sudáfrica, Sudán, Etiopía, Tanzania y Ruanda.

Otros entrenadores también han celebrado la expansión. El holandés Thomas Rongen dijo que entendió la importancia que el mundial tiene para equipos más pequeños cuando dirigió la selección de Samoa Americana en 2011. Esta pasó de no haber ganado ningún partido a quedar fuera, por muy poco, de la segunda ronda de eliminatorias para el mundial de 2014.

“Este juego es del pueblo, del mundo”, dijo Rongen. “Los países más pequeños merecen tener la oportunidad de pertenecer”.

Es probable que Asia sienta el mayor impacto por la expansión de cupos para el mundial. Es el más poblado del mundo, con 47 asociaciones miembro de la FIFA, y tiene dos de los mercados menos desarrollados del planeta en fútbol, China e India, países que tienen una población conjunta de más dos mil millones de personas. China ha calificado al mundial solo una vez, en 2002; a pesar de las inversiones multimillonarias que se hicieron recientemente en una liga local naciente, India nunca ha participado.

Actualmente, Asia solo tiene cuatro lugares garantizados para el mundial, más uno que se disputa en una eliminatoria a nivel intercontinental.

“Viendo un torneo de 32 equipos, se puede decir que no es incluyente”, señaló el entrenador de la selección nacional india, Stephen Constantine. “En términos de una expansión, tal vez se habían tardado”.