Desde el pasado 28 de abril, en Colombia se han presentado marchas y protestas en las diferentes ciudades del país. El pueblo se ha revelado en contra de su gobierno tras el anuncio de una nueva reforma tributaria que buscaba aumentar los impuestos.
Sin embargo, el país sigue sumido en un caos tras el anuncio del presidente por erradicar la reforma como se había presentado en el congreso, porque los ciudadanos exigen que se cumplan otros puntos para el buen desarrollo del país.

Erradicación de la corrupción

En Colombia se pierde cerca de 50 billones de pesos por corrupción al año, de acuerdo a los datos revelados por el contralor general, Carlos Felipe Córdoba.
La cantidad de dinero que se pierde por corrupción es de tal tamaño que equivale al 17 % del presupuesto general de la nación, que para el año 2020 fue de $ 303 billones. Según advirtió el contralor Córdoba, solo de regalías, los recursos que se perdieron el año pasado llegaron a $ 1,3 billones. Con los cincuenta billones perdidos por corrupción se hubieran podido construir cuatro líneas del metro para Bogotá, teniendo en cuenta que el contrato para la primera línea es de trece billones de pesos.

El Gobierno Nacional, en cabeza del presidente Duque, para solucionar el déficit fiscal que acarrea el país ha buscado solucionar los problemas económicos pidiendo más dinero al pueblo, que tras la pandemia se encuentra sumido en la pobreza.
La investigadora de Fedesarrollo Daphne Álvarez dice que “la corrupción es la misma de siempre: simplemente hay más recursos disponibles”. Para la experta, existen estructuras en las que participan desde congresistas hasta autoridades locales, que operan de manera coordinada para sacar tajada del erario. Y esas redes aprovechan la oportunidad que nace cuando se relajan los controles.

¿Por qué el flagelo persiste? La respuesta está relacionada con el sistema electoral, la debilidad de los partidos y el abominable maridaje entre contratistas privados que financian campañas, con el compromiso expreso de ser recompensados si las personas que respaldan llegan al poder. En condiciones normales existen ciertas barreras formales que hacen algo más difícil que funcione esa dinámica perversa, pero ahora que estalló la crisis se aplica el refrán de ‘en río revuelto, ganancia de pescadores’.

Aumentan los niveles de pobreza

De acuerdo con la última encuesta entregada por el DANE el pasado jueves 29 de abril, Colombia tiene hoy una tasa de 42,5% de habitantes en condición de pobreza, es decir que cerca de 21 millones de colombianos viven con $11.000 pesos al día (US$ 2,95) y 7,5 millones en extrema pobreza, alrededor de $4.800 pesos diarios (US$1,29).
Así, mientras por cuenta de la pandemia 3,6 millones de personas más en Colombia cayeron en situación de pobreza, de las cuales 1,1 millones viven en Bogotá, cerca de 2,8 millones quedaron en pobreza extrema.

Los expertos coinciden en la efectividad no solo de los programas sociales con los que el Gobierno ha atendido esta emergencia, sino también la rapidez con que se actuó para tratar de contener los efectos de la pandemia en la salud y la economía de los hogares.

El año pasado, dichas ayudas alcanzaron los 12,5 billones de pesos. De estas, más de 4,3 billones cubrieron a cerca de 3,1 millones de personas con el llamado Ingreso Solidario; 3,84 billones se destinaron a 2,63 millones de beneficiarios del programa Familias en Acción y cerca de 371.000 millones cubrieron a un millón de beneficiarios con la devolución del IVA, entre otras ayudas irrigadas a la población más vulnerable, según cifras del DPS.

Reforma 010 o Reforma de Salud

Ahora que se cayó la Reforma Tributaria los ojos del pueblo colombiano están enfocados en la nueva Reforma de la Salud. La Reforma 010 de 2020 plantea la depuración de las Entidades Prestadoras de Salud (EPS), las cuales pasarían a ser Aseguradoras en Salud, que para poder continuar en el sistema deberán cumplir unos criterios específicos de prestación del servicio que serán evaluados por la cartera encargada para su certificación.
Asimismo, se establece la unificación de los regímenes contributivo y subsidiado, con el fin de que haya equidad en la prestación del servicio de salud, y prohíbe la tercerización del talento humano del sector.

Los colombianos han aprovechado las movilizaciones masivas para hacer valer su derecho a manifestarse en contra del gobierno. Por ello, entre otras motivaciones se encuentran la buena implementación de los acuerdos de paz, la justicia por los asesinatos a líderes sociales en el último año, los feminicidios, las masacres a los jóvenes, y por supuesto, se seguirá marchando para erradicar la corrupción que es la enfermedad más grande que tiene el país, incluso mayor que el mismo Coronavirus.