Donald Trump y Hillary Clinton no perdieron el tiempo y empezaron la ofensiva, prácticamente desde el minuto uno de este tercero y último debate, en el que inicialmente los contendientes se refugiaron en la plataforma ideológica de sus respectivos partidos.

En la primera andanada, Donald Trump mostró su orgullo por el apoyo recibido por la poderosa Asociación Nacional del Rifle y aseguró que si Hillary Clinton ganara las elecciones, prácticamente destruiría la Segunda Enmienda constitucional que permite la libre portación de armas a los ciudadanos norteamericanos.

Clinton negó la afirmación y ratificó su posición en torno a su deseo una mayor revisión de antecedentes penales para los compradores armas, así como ciertas limitaciones a la venta de cargadores para armas automáticas.

En cuanto al derecho al aborto, Trump afirmó que elegiría jueces de la Corte Suprema, que fueran pro vida, e indicó que buscaría eliminar el aborto en el nivel estatal.

Hillary Clinton, por su lado, afirmó que estaba en favor de que las mujeres decidan en un tema íntimo y personal y aseguró que está en favor de un país que respete los derechos de las minorías, de los inmigrantes, de la comunidad LGBT, entre otras.

Migración

En materia de migración, Trump tuvo la oportunidad de reiterar su deseo de construir un muro en la frontera con México y aseguró que en Estados Unidos hay miles de criminales y que llegan a este país a matar y violar personas. Dijo que hay que hacer deportaciones masivas, algo que Hillary aprovechó para afirmar que es absurda la propuesta, ya que habría que mandar oficiales a cada casa, a cada negocio, a cada escuela. “Simplemente eso no es posible, es absurdo y no resuelve el problema de la migración”. Dijo que era necesaria una reforma migratoria integral y que se oponía a la separación de familias.

Trump insistió en que Hillary Clinton quiere un país con fronteras abiertas y quiere dar una amnistía, lo cual, en su opinión, es una muy mala idea. Clinton aclaró que sus comentarios en torno a fronteras abiertas, fueron sacados de contexto de una conferencia que dio y que tenía que ver con la venta de energía.

La conversación derivó en un debate sobre el gobierno ruso y su intromisión en los asuntos internos de Estados Unidos. Trump insistió en decir que el presidente ruso, Vladimir Putin, era más inteligente que Obama y que Hillary Clinton. La demócrata aprovecho y reviró con fuerza diciendo que nunca en la historia electoral de Estados Unidos, un país extranjero había participado directamente en asuntos electorales internos. Dijo que 17 agencias de espionaje, civiles y militares, han confirmado el espionaje cibernético de Rusia y remató diciendo que Trump no sería más que un títere del presidente ruso.

Economía

Donald Trump aseguró que busca regresar los empleos que han salido del país debido a las altas tasas impositivas que se cobran a empresarios. Afirmó que haría un recorte de impuestos a empresarios para poder generar más empleos.

Clinton por su parte, aprovecho para golpearlo con su compra de acero chino para la construcción de uno de sus hoteles. Dijo que una cosa es lo que dice Trump, y otra lo que realmente hace.

Dijo que su plan económico agregaría al menos 10 millones de empleos y que impulsaría la modernización de la infraestructura.

Lo cierto es que Trump lanzó toda una andanada de argumentos en contra de la política económica del presidente Obama, pero en ningún momento proporcionó mayores detalles de lo que sería su proyecto económico.

Política Exterior

Las discrepancias en este segmento fueron todavía más evidentes. Trump mantuvo su posición de que el manejo de la política exterior ha sido erróneo, y que Hillary Clinton y el presidente Obama, son los responsables directos del crecimiento del Estado Islámico, e insistió en los correos electrónicos borrados del servidor oficial de la Secretaría de Estado.

Hillary Clinton, mostró con amplitud sus conocimientos de la arena internacional y explicó que en materia de terrorismo no se puede culpar a los musulmanes en general y recordó que el autor de una masacre en Orlando, había nacido en Queens, por lo que la propuesta de prohibir el ingreso de refugiados musulmanes, es absurda.

Otros temas

Trump dijo que el plan de seguro médico, conocido como Obamacare, ha provocado una gran carga económica para el país y ratificó su deseo de eliminar dicha prestación social. Hillary Clinton, afirmó que el seguro de salud, forma parte del programa de bienestar social y que no lo eliminaría y que por el contrario, lo fortalecería.

En términos generales, Hillary Clinton tuvo una mayor contundencia en la mayoría de los temas frente a un Donald Trump que llegó a este debate, sumamente afectado por las declaraciones de numerosas mujeres que lo han acusado de haber abusado de ellas.

Trump se vio ante las cuerdas y trató, en reiteradas ocasiones de acusar a la campaña de Hillary Clinton, de haber orquestado esa serie de acusaciones. Trump aseguró que ni siquiera le ha pedido una disculpa a su esposa, porque “no he hecho nada”.

Los bonos de Trump, sin duda están a la baja.