Indira Fernández Vásquez lleva el acordeón en su mente y en su corazón, por eso sus dedos vuelan con armonía y presteza, cuando interpreta la música, en este aparato traído por los alemanes a la Guajira. Es Maicao, su tierra natal, la que le inspira cuando saca las melodías que causan la admiración del público. Su sueño más grande es tener un cuarto lleno de acordeones y tener su propio acordeón. De 15 hermanos sólo ella aprendió a tocar el acordeón. Ninguno de los hermanos suyos quiso hacerlo.

Vestida con la tradicional manta guajira, interpreta en el acordeón de su padre, el acordeonero y comerciante maicaero Ramiro Fernández, reconocido por sus notas fuertes y alegres, Su madre Rosario Vásquez es farmaceuta.

Indira nació el 7 de agosto de 1993, en su amada Maicao, tierra de compositores, cantantes y músicos. Su madre Rosario fue atendida por el afamado ginecólogo Oswaldo Roncallo, quien la recibió al llegar a la luz de este mundo.

Indira empezó a tocar a los 10 años. Luego, por un tiempo, hizo un pare, pero el acordeón la llamaba insistentemente. Es autodidacta, pero logró tener maestros como Andrés “El Turco” Gil, en cuya academia estuvo becada, maestros en la escuela de Rafa Escalona, Pepe Cachete, Hernando Martínez, y profesores de la casa de la cultura de Maicao y su profesor permanente su padre Ramiro Fernández.

Ama tanto la música que se casó con Nerwin Pérez, un músico, que interpreta la guitarra y el bajo, que tiene una pequeña academia de guitarra y que va con ella a todas partes. Con él concibió y tuvo a sus hijos Jesús, y David y a Shanel su hija.

Ha tocado el acordeón en eventos y festivales de Valledupar, Hatonuevo, Albania, Fonseca, en el Encuentro Vallenato Femenino, EVAFE, de Valledupar, en el que ha estado siempre entre los cinco primeros lugares. Además, ha tocado en Santa Marta y en Venezuela en Camatagua, en el Sur de Aragua, con un grupo llamado allá Las Musas del Vallenato, para lo que tuvo que hacer un viaje de casi 30 horas que la dejó exhausta y enferma, también permaneció ala agrupación son wayuu.

Sus autores favoritos son Alejandro Durán y Rolando Ochoa y los clásicos, en general, a los que ama. Es bastante reconocida por su talento y porque es muy comunicativa con la gente. Requiere de un mayor apoyo institucional, que le serviría no sólo para mostrarse más y desarrollar más su talento, sino para llevar sus conocimientos a los niños y niñas de Maicao e inculcarles el amor por la música y ayudarlos a encaminarse en ese aprendizaje.

Ella sólo tiene un acordeón que en realidad es de su papá, de tal suerte que cuando su papá toca ella se queda sin acordeón y cuando ella toca es su padre el que no cuenta con el instrumento. El acordeón requiere mantenimiento, es costoso porque hay que mantener los sonidos de entrada y de salida de cada pito y cuando se lleva a mantenimiento a Valledupar hay que estar encima para que se hagan bien las cosas por parte de quienes hacen esta tarea.

“La Guajira es vallenato, el vallenato que me gusta es el tradicional, que esa línea no se pierda. Me encantan las canciones viejas. Toco porque me gusta y porque amo lo clásico”, dice con la tranquilidad y la sonrisa que la caracteriza.

Entre los empresarios que la han apoyado en maicao, está Atik Issa, de origen palestino, presidente de Asumatex, un hombre sabio, tranquilo, sencillo, nacido en Ciénaga, que vivió en San Andrés y que se enamoró de una nativa de Maicao y formó con ella su extensa familia y Mohamed Dasuki, un líder de origen árabe, de los muchos que se quedaron a seguir haciendo historia en Maicao.

A Indira le falta su acordeón propia y mayor apoyo, muy pocas mujeres tienen el valor de echarse un acordeón sobre los hombros y enfrentarse a un público acostumbrado a los grandes juglares varones. Ella es la única acordeonera de Maicao y es la semilla y ejemplo para muchas niñas que se levantan en la ciudad y que podrían tener un mejor futuro si aprenden a interpretar la música de sus antepasados.

Foro concierto vallenato étnico femenino.

En Riohacha, capital guajira, Indira participará el 23 de marzo, en el Centro Cultural de esa ciudad, en el Foro concierto Vallenato étnico femenino, dirigido por Hernando Riaño, Fundacion Decuplum. El evento se desarrollará desde las dos de la tarde.