Mientras la Tierra entra en su sexta extinción masiva, hay noticias preocupantes para los seres humanos. Las especies dominantes en nuestro planeta resultan tan vulnerables a los efectos como las más frágiles.

Un nuevo estudio, de la Universidad de Leeds, afirma que las tasas de extensión entre los grupos de animales modernos son tan altas como aquellas de los registros fósiles de las extinciones masivas anteriores.

La ultima gran extinción ocurrió hace 66 millones de años cuando un asteroide gigante dio un fin, relativamente veloz, a la era de los dinosaurios después de su ‘reinado’ de unos sorprendentes 150 millones de años. A comparación, los humanos hemos estado en la Tierra durante un décimo del 1% de ese tiempo.

Fuera de estos momentos de conmoción planetaria – cada una de las cuales diezmo de un 50% a un 95% de las formas de vida – las especies tienden a desaparecer a un ritmo lento que varia relativamente muy poco. Durante las cinco extinciones previas, sin embargo, la tasa aumento por lo menos 100 veces. Y ahí es donde nos encontramos hoy.

Al analizar los registros fósiles de animales terrestres que habitaron durante el evento Jurásico, en el cual el 80% de las especies dejaron de existir – los investigadores se preguntaron si a las criaturas geográficamente lejanas les fue mejor. La respuesta fue ‘no’.

Las condiciones creadas por la actividad humana son similares a las creadas por la naturaleza en la era Jurásica. Además, la destrucción del hábitat causado por el hombre y la explotación general del medio ambiente es una fuerza motriz de la extinción actual.

Mientras que los humanos podemos contar con más recursos y somos más resistentes que las criaturas que antes habitaron el planeta. La mayoría de la población aun es muy dependiente de la naturaleza para obtener comida, agua y energía. Por lo que un declive del medio ambiente ciertamente nos impactaría de una forma negativa.

Los resultados fueron publicados en el diario Nature Communication.