¿Qué es enamorarse?, es amarse fielmente, respetarse, no divorciarse siempre y cuando reine el amor verdadero, aliarse hasta el final, hasta ya no respirar. Es imposible describir con palabras el sentimiento del grato amor, por naturaleza todos nos enamoramos, es divino e infinito el amor que brinda Dios o una madre amorosa.

Pero cuando se habla de ese afecto de pareja, casi todo es perfecto, disfrutarlo es un vicio inolvidable, ahí no existe ni el más mínimo pretexto para renunciar a al ser amado que nos enloquece, que en nuestro pensamiento permanece, que por él, lo bello de la vida acontece, que desde que amanece, estamos pensando en ese ser elogiado, recordando el más mínimo detalle de lo vivido, más cuando vivimos momentos idílicos, compartir intimidad con la persona propicia es una de las principales virtudes del ser humano para ser feliz, ese presente que se vive en el momento, habitará para siempre en nuestra memoria.

Vivir el amor nos hace enorgullecer plenamente, más cuando descubrimos que es auténtico, cada caricia que recibimos o esas palabras lindas que pronuncian los labios románticos, si germinan del íntimo rincón del corazón es un mundo incomparable, cuando mutuamente y desinteresadamente los une la dilección real todo luce fantástico.
Cuando se vive por conveniencia, tiene pronto su fin y terminas en abundante pena, vivir ese dolor no es nada agradable. Cuando llega a tu corazón un amor genuino si tu abres las puertas él entra a invadirte de fragancia exquisita, entonces tu vida se convierte en el paisaje más espléndido que Dios ha creado.

Al final lo que importa es que no te quedes estancado, porque tal vez has fracasado alguna vez o quizás te han traicionado, aprende a superar el mal que has vivido, hazlo con paciencia, notarás sublime diferencia después serás una persona exitosa en todo lo que emprendas.

Todos los habitantes del planeta hemos vivido el oscuro sentimiento del amor, el sentido de existir es superar los fracasos que nos agobian emocionalmente, sin falta no hay respiración ni descendencia. En muchas ocasiones de los errores nacen las cosas con brillo perfumado, a veces esos son los resultados de los negros episodios, terminan siendo éxitos copiosos.

Vamos todos a amar, porque en la vida si no hay amor no es vida, todos somos resultado del amor, debemos compartirlo antes de irnos al mundo desconocido, allá no hay tan distinguido encanto, cuando amamos sinceramente somos sumamente afortunados, no vivamos en el descuido, no está permitido para el que ha nacido, ¡vivamos el amor!, por excelencia, así tendremos inmensa felicidad, vivir con sutileza, es singular belleza de coexistir.

Por: Carlos Javier Jarquín
Carlos Javier Jarquin
Escritor y poeta