Dale Dickerson, un concejal de la ciudad de Olive Branch (Misisipi, EE.UU.) encargó a la compañía llamada Jewelry Unlimited un brazalete de diamantes valorado en 2.000 dólares como regalo navideño para su esposa. Para su sorpresa, cuando recibió el envío postal, se encontró con que la caja contenía docenas de pulseras de brillantes sin documento alguno, informan medios locales.

Una vez que recuperó el aliento, Dickerson llamó por teléfono a la empresa para informarles de lo ocurrido. Según relató, el gerente con el que habló parecía estar preso del pánico.

Tras devolver los brazaletes sobrantes, la compañía agradeció la honestidad del hombre y le envío un par de aretes de diamantes de regalo para recompensarle por su gesto.