En un nuevo avance hacia la ciudad inteligente, EPM realiza el piloto de telegestión de alumbrado público más grande de Colombia, a través del cual administra y atiende aproximadamente 4.000 puntos luminosos en Medellín, de los 146.000 existentes en la capital antioqueña.

El sistema de telegestión permite diligenciar de manera remota la infraestructura física del alumbrado público de la ciudad en la zona que comprende este piloto. El proyecto incluye los parques de los barrios Belén, Cristo Rey, Boston y Calasanz; el puente Santa Madre Laura Montoya, las calles 30 y 50 (Colombia), la carrera 80 por el sector de la Facultad de Minas de la Universidad Nacional, la Loma de los Bernal, la calle 33 entre Sandiego y la carrera 80, así como la avenida Las Palmas hasta el Hotel Intercontinental.

El Gerente General de EPM, Jorge Londoño De la Cuesta, indicó que “entre los beneficios de la telegestión se encuentran: la reducción de costos en mantenimiento, la operación y control del sistema en tiempo real, la disponibilidad del servicio, el acceso a reportes e históricos y el uso eficiente de la energía”.

Bondades de la telegestión

Este proyecto de telegestión posibilita, por ejemplo, el encendido y apagado de iluminación de zonas de la ciudad de manera remota, cuando se requiera menor luz, siempre y cuando se cumpla con la legislación y las normas en materia de alumbrado público. También se puede disminuir la intensidad de la iluminación en un sector en el que se tenga autorizada determinada actividad o espectáculo público. Haciendo una comparación, opera de la misma forma como cuando se tiene un regulador de intensidad luminosa en el hogar. Todo esto se enfoca a la eficiencia energética y a un consumo racional de energía.

La telegestión es, además, una herramienta valiosa para el mantenimiento de las luminarias, ya que se pueden anteceder los sostenimientos, al conocer en tiempo real el estado de la bombilla LED y su vida útil.

Igualmente, el sistema envía alertas cuando detecta una falla en la iluminación y de esta manera se pueden programar las cuadrillas para una pronta atención del incidente, disminuyendo los posibles impactos en la comunidad. Este sistema de alertas tempranas ayuda a agendar labores de mantenimiento y reparación de día para que, en la noche, cuando deba encenderse el alumbrado público todo esté perfecto.

Este piloto se convierte en un paso importante en la integración del alumbrado público a los sistemas de redes de distribución eléctricas inteligentes (smart grid).

Por reglamentación del Ministerio de Minas y Energía, el alumbrado público es responsabilidad de cada municipio. En Medellín, la infraestructura física es de EPM y el servicio también lo presta la empresa.

Se prevé que el piloto de telegestión se prolongue por un año. Así, EPM sigue innovando al servicio de la ciudad, para aportar desarrollo y bienestar a todos los ciudadanos.