EPM entregó en operación comercial el proyecto de transmisión de energía Bello-Guayabal-Ancón a 230 kilovoltios (kV), que facilitará el transporte de la energía generada en el Norte de Antioquia para cubrir la demanda del área metropolitana del Valle de Aburrá, además de otras zonas del país, como un aporte de la Empresa a la calidad de vida de millones de personas y al desarrollo y competitividad de Colombia.

El Gerente General de EPM, Jorge Londoño De la Cuesta, indicó que “este estratégico proyecto, que es hoy una realidad gracias al trabajo concertado con las administraciones municipales, la Gobernación de Antioquia, las autoridades ambientales y las comunidades del área de influencia, beneficiará a millones de colombianos y sumará la energía que el país necesita para seguir creciendo”.

En su desarrollo, EPM construyó 37 kilómetros de línea de transmisión de energía aérea que conecta la Subestación Bello con la Subestación Ancón Sur, en el municipio de La Estrella; así como 3 kilómetros de red subterránea -la primera de este tipo que se hace en Antioquia-, que va desde la avenida Las Palmas hasta la Subestación Guayabal, en el suroccidente de Medellín.

En total son 40 kilómetros de línea de transmisión de energía, en 123 torres, que cruza de norte a sur por el costado oriental de los municipios de Bello, Copacabana, Medellín, Envigado, Sabaneta y La Estrella, en el área metropolitana del Valle de Aburrá. Igualmente, se modernizó la infraestructura de la línea existente Miraflores-Ancón.

Londoño De la Cuesta dijo que “se encuentra energizada la línea de transmisión a 230 kilovoltios y las subestaciones desarrolladas. Estas ya se incorporaron al Sistema de Transmisión Nacional, fortaleciendo de este modo la transmisión de energía en toda la nación”.

Tecnología de avanzada

En el desarrollo de este proyecto, EPM empleó las últimas tecnologías disponibles en el mercado para reducir los impactos ambientales y sociales, con el montaje de 67 torres compactas que utilizan un espacio más reducido y la instalación de un cable subterráneo a 230 kV. También se destaca la forma en la que fue construida la nueva subestación en el sector de Guayabal, que ocupa un área hasta cuatro veces menor que las subestaciones convencionales, debido a su tecnología aislada en gas.

En su compromiso con el cuidado del ambiente, EPM compensará 20 hectáreas de bosque en predios aptos para su conservación y que sean, a su vez, aprobados por las autoridades ambientales.

Adicionalmente, en el desarrollo del proyecto la ciudadanía tuvo un papel protagónico, al participar las 30 unidades territoriales (barrios o veredas de la zona de influencia) en talleres de educación ambiental, servicios públicos, y convivencia con las torres y líneas de transmisión de energía. Cabe resaltar que de los cerca de $200.000 millones que costó el proyecto, para el desarrollo de la gestión ambiental y social se destinaron $13.000 millones.

Bello-Guayabal-Ancón, proyecto de utilidad pública e importancia nacional, fue adjudicado a EPM por la Unidad de Planeación Minero Energética (UPME), del Ministerio de Minas y Energía en 2014. Con su entrada en operación comercial, la Empresa cumple una vez más a la ciudad, a la región y al país en su compromiso de generar bienestar y aportar al desarrollo de la comunidad.