Tras superar los casos de coronavirus (COVID-19) entre los trabajadores del proyecto hidroeléctrico Ituango y aplanar la curva de la pandemia, la obra se prepara para recibir de manera gradual y controlada el ingreso en los próximos días de cerca de 3.500 personas, que con su labor dinamizarán los diferentes frentes, con miras a disminuir los riesgos para las comunidades ubicadas aguas abajo de la presa, cuidar el ambiente y poner en operación las cuatro primeras unidades de generación de energía en 2022.

En el Proyecto se inicia una fase de estabilización con estrategias de bioseguridad y tecnología, con el fin de minimizar el riesgo de un nuevo brote del virus. En este proceso se cuenta con una auditoría especial de la Universidad CES de Medellín para garantizar el cumplimiento estricto de las medidas. Sin embargo, la amenaza de la pandemia sigue presente para toda la humanidad, por ello la importancia del compromiso con las disposiciones y el autocuidado de todos los funcionarios y contratistas.

Durante la etapa en la que se registraron los contagios, en el Proyecto se mantuvo el mínimo operacional para garantizar la atención de las obras principales y el monitoreo técnico. El refuerzo de trabajadores en los próximos días permitirá retomar el ritmo que se traía antes del inicio de la pandemia y brindar la seguridad definitiva a las poblaciones ubicadas aguas abajo de la presa.

Tecnología, gran aliada

Ante los diversos retos y enseñanzas de la pandemia mundial del coronavirus (COVID-19), EPM se apoya en el uso de nuevas tecnologías que permiten reforzar el protocolo de bioseguridad implementado al interior de la obra. Ahora, los trabajadores se organizan mediante células inteligentes (burbujas) o círculos estrechos de comportamiento para cuidarse entre sí y establecer contactos seguros y responsables para la protección del grupo.

Adicionalmente, cada trabajador debe usar una manilla inteligente, con tecnología inalámbrica Bluetooth, que monitorea la proximidad entre las personas o las mismas burbujas de trabajo. Con esta manilla se identificará oportunamente a quienes estuvieron en contacto estrecho, dado el caso si un integrante de una célula manifiesta síntomas asociados con el coronavirus (COVID-19). Con esta señal, se procederá inmediatamente con el aislamiento preventivo y se activará el protocolo definido para ello.

El funcionamiento de esta manilla genera un aviso entre las personas cuando están en un rango de distancia menor a dos metros y permanecen cerca por determinado tiempo, estos dispositivos crean una alerta inmediata donde vibran y el indicador LED se enciende (emite un destello). También graba información histórica sobre las personas y el tiempo en que interactuaron dentro del rango establecido.

Las manillas son de uso obligatorio para todos los colaboradores y su portabilidad debe ser en todo momento, bien sea en las obras o en los campamentos. Estas se colocarán desde el mismo instante en que los trabajadores ingresen al Proyecto y serán usadas solo hasta cuando regresen a sus residencias.

Esta medida se suma a las a otras acciones ya conocidas por todos y que son de estricto cumplimiento para combatir el virus, como es el distanciamiento social, el lavado de manos, uso del tapabocas, desinfección, limpieza permanente y diligenciamiento de la encuesta diaria de salud.

Responsabilidad personal y colectiva

El protocolo de bioseguridad del proyecto hidroeléctrico Ituango frente al coronavirus (COVID-19) es orientado por personal médico y especialistas en epidemiología de la Universidad de Antioquia y de la Secretaría de Salud de Antioquia. Así mismo, ha sido un proceso articulado en todo momento con la Gobernación de Antioquia, la Alcaldía de Medellín, las secretarías de salud y las autoridades locales, a quienes EPM expresa su reconocimiento y agradecimiento por la valiosa tarea que adelantan.

La responsabilidad de los trabajadores es indispensable para su cuidado, el de sus compañeros y sus familias. Para cumplir con el protocolo al ingreso, cada uno se comprometió a realizar un aislamiento preventivo de siete días en su vivienda, a diligenciar diariamente la encuesta sobre su estado de salud y a reportar cualquier síntoma que pudiera presentar. Así mismo, al llegar al Proyecto, se les efectúa una revisión por parte del centro médico. El éxito de la estrategia también radica en el reporte oportuno de síntomas por parte de todos ellos y el cumplimiento de las normas para minimizar el riesgo de contagio.

Avance técnico

El reingreso gradual de los colaboradores posibilitará concentrar esfuerzos en las actividades que se deben desarrollar en el túnel de la descarga intermedia, para así después pasar a la construcción del tapón de concreto en la Galería Auxiliar de Desviación (GAD), el cual tendrá una longitud de 23 metros y permitirá sellar definitivamente este túnel.

A la par, continuarán las obras de estabilización del macizo rocoso y demás obras subterráneas (casa de máquinas, almenaras y caverna de transformadores) mediante instalación de tensores y pernos nuevos, reemplazo de concreto lanzado deteriorado y debida limpieza. Igualmente, la operación de las compuertas del vertedero, subestación eléctrica, el mantenimiento de vías y el monitoreo del comportamiento del embalse, la presa y el vertedero.

Cuando entre en operación en 2022, con sus primeras cuatro unidades de generación, de las ocho que tendrá, el proyecto hidroeléctrico Ituango producirá el 17% de la energía que el país necesita para seguir creciendo. EPM integró una mesa de la que hacen parte la Contraloría General de la República, la Procuraduría General de la Nación y una auditoría forense para un seguimiento semana a semana a los cronogramas que se van a desarrollar en el Proyecto.