Tenuemente otro año se expira, para muchos fue de éxito para otros de fracaso y ciertamente todos vivimos; alegrías y decepciones, la extrema decepción es saber que centenares de mujeres dejaron de respirar, por hombres “machistas” y celosos, seres cobardes que se dejaron dominar de ira insuperable que hoy están lamentándose de sus acciones intolerantes, sino vamos amar a una dama, dejémosla que sea libre que ame a quien merece la dulzura de su esencia.

Es horroroso que los cónyuges predominan la lista de homicidio, muchas mujeres ya no confían en nosotros y prefieren estar sola porque tienen miedo de sumarse a lista negra. Como es posible que después que su mujer le entrega a su marido el sabor, de sus besos, caricias, abrazos y por supuesto su paradisíaca sonrisa y sinceras pasiones memorables, después le aplica el uxoricidio, este existente delito es el más despreciable de la sociedad.

Miles y miles de mujeres lindas viven maltrato físico y psicológico y en ocasiones pierden la vida, ninguno de nosotros, ni por ningún motivo estamos aptos, para evocar asesinato. Cifras entregadas por ONU en 2016. “250 millones de mujeres en el mundo se casaron antes de cumplir los 15 años. Una de cada 10 niñas a nivel mundial ha sufrido coito forzado u otro tipo de relaciones sexuales forzadas”.

“De los 25 países del mundo con la taza más altas de feminicidios, 14 de ellos están en América Latina y el Caribe. 23% de mujeres no heterosexuales, en la UE, ha sufrido violencia física y/o sexual por agresores de ambos sexos. Sólo el 2% de los feminicidios en América Latina son castigados. El Salvador, Honduras y Guatemala son los países de la región que presentan las tasas de feminicidios más alta del planeta”. (Almanaque Mundial 2017).

Es preocupante la violencia que viven las mujeres por parte de su propia pareja, para que esto pueda reducirse ambos sexo tenemos que aplicar la tolerancia y alejar de nuestros pensamientos, la vesania que nos domina dócilmente, la mujer está en total responsabilidad de denunciar cualquier agravio que reciba, sé decidida a solicitar apoyo, sino denuncias estará ayudando a desarrollar la “violencia doméstica”, ignora las amenazas del agresor él lo hará para intimidarte, tienes que ser valiente e inteligente, los hombres debemos ser pasivos y razonables, pero sobre todo sinceros, las mentiras nos conducen al fijo llanto, insuperable.

El feminicidio es peor que cualquier epidemia y en cada uno de nosotros está el alto a que no mueran más mujeres que puede ser nuestra mejor; amiga, maestra, doctora, tía, mamá, sobrina, prima, o hermana…

Las preciosas damas son nuestro cielo y real paraíso y Dios la hizo para que las amemos, sin ellas la humanidad no se extendiera, a la mujer, hay que enseñarle a matar, los malos momentos con perfumados y agradables visajes, con pasiones infinitas y exquisitas, con besos fabulosos, caricias de delicias y así diariamente con detalles sorprendentes y nunca dejarnos guiar por la rutina porque de lo contrario viviremos en interminable  ruina.

Bellas jóvenes que no se han casado, sean sabia al elegir al padre de sus descendientes, no se dejen conducir por la lindura exterior, económica, educación y cultural. Hombre perfecto aún no ha nacido ni nacerá, pero sí, hombres que sabemos brindar afecto y su efecto es cuando ambos tenazmente somos leales.

Por: Carlos Javier Jarquín
Carlos Javier Jarquin
El chico poeta