Hoy tenía dolor de cabeza, había terminado mi examen, creo que con éxito, así que, por una tarde en mucho tiempo, no tenía demasiadas cosas qué hacer.

Cogí el móvil y me puse a ver un poco de todo, de ese todo en el que aparecen miles de anuncios, noticias raras y noticias que te llaman la atención a pesar de saber que entran dentro de esa basura no reciclable.

El titular decía: “Te vas a sorprender al ver a tus estrellas favoritas sin nada de maquillaje”. Sí, lo confieso, soy una de esas imprudentes que no pueden evitar darle un clic a esa estúpida noticia, pero es que siempre se ha dicho “Mal de muchos, consuelo de tontos” y en este punto en el que mi dolor de cabeza estaba remitiendo después de una pastillita, pero mis pelos y mi pijama no se podían arreglar ni aunque me tomara tres pastillas, necesitaba subirme el ánimo consolándome con las desgracias de otras. Venga, confesad, vosotras también lo habéis hecho alguna vez, la raza humana es así de ruin y absurda.

Lo que me sorprendió, es darme cuenta de que los que habían redactado la noticia eran más estúpidos que yo, ya que, en muchas de las fotografías, las famosas estaban más guapas sin maquillaje que con él. Parecían más jóvenes, más frescas, menos artificiales…bueno, sí que es cierto que había algunas fotos en las que a las pobres las habían pillado a traición, vamos que, a mí me pillan recién levantada, o cuando llevo a los niños al cole, y se piensan que estoy en plena depresión o pasando un mal momento personal, que es lo que suelen poner los titulares cuando pillan a una famosa que sale sin arreglar en algún momento de su vida.

Después de todas estas observaciones, no sabía demasiado bien que objetivo deseaban conseguir con aquella publicación. Puede que quisieran dejarnos claro, que las mujeres no valemos nada sin maquillaje, o puede que lo que pretendan es que nos sintamos tan inseguras que salgamos corriendo a comprarnos una cantidad escandalosa de pinturas para no parecernos a las pobres famosas cazadas en esas condiciones o quizás solo querían alegrarnos el día y que pensáramos que nosotras tampoco estábamos tan mal.

De todo esto he sacado varias conclusiones, ¿de verdad las mujeres debemos estar siempre perfectas? Los hombres no se maquillan, y si no se afeitan, incluso hay gente que los ve atractivos, si no se peinan, es que llevan un casual look, y si van en chándal es porque son deportistas natos. Pero las mujeres debemos ir siempre impecables, aunque lo gracioso es que los hombres no suelen ser los que nos critican, son las mujeres las que te miran de arriba abajo y empiezan a montarse su película, la desarrollan en el café, y para cuando llegan a la cerveza, ya estás arruinada, a punto de divorciarte y a un paso del suicidio.

¿En serio? ¿Nos la damos de inteligentes y, sin embargo, nos destruimos entre nosotras mismas? Bravo, somos las mejores, si nos dejaran a todas en una habitación, nos despellejaríamos en cuestión de minutos. Luego vamos el día de la mujer luciendo una camiseta morada y llamándonos hermanas, bueno, normalmente se les llama hermanas a quienes no se conocen, porque si la conoces, lo mismo le escupes y la arrastras de los pelos. Yo misma, si pudiera, arrastraría a unas cuantas, así que como veis, no quedo exenta de cargos por estupidez, menos mal que yo lucho por la mujer desde mis letras, claro, solo por las que valen la pena, porque ni todas las mujeres merecen ser defendidas, ni todos los hombres condenados.

En conclusión, y como consejo: maquillaros si queréis hacerlo, no os maquilléis si no queréis, en eso consiste la libertad, que cada cual haga lo que quiera, pero no porque las empresas de cosméticos lo digan o porque los medios pongan a las famosas en sus peores momentos, sino porque nosotras lo decidamos.

Por María Beatriz Muñoz Ruiz