Esta isla desierta en el Pacífico alberga 18 toneladas de basura humana

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Viajando en bote, tardas unos 13 días en llegar a la Isla Henderson desde Nueva Zelanda. Escondida en medio del Pacífico Sur, a 4830 kilómetros de cualquier otro lugar, este lugar, declarado como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, la también llamada Isla Pitcairns es considerada una de las zonas más prístinas que quedan en el mundo, nunca ha sida habitada por humanos e incluso es poco visitada con fines de estudios.

Después de que la investigadora Jennifer Lavers (ecotoxicóloga marina de la Universidad de Tasmania) y sus colaboradores desembarcaran en la Isla Henderson en mayo del 2015 para realizar una investigación en ecología, no vieron otro barco hasta que los recogieron a finales de agosto del mismo año.

Sin embargo, a pesar de que los humanos rara vez tocan la isla, nuestras huellas estaban por todos lados: durante su estadía Lavers y su equipo descubrieron que esta remota isla no sólo es hogar de los amenazados petreles y de tortugas marinas, también de aproximadamente 37,661,395 piezas de basura hecha por el hombre.

Los hallazgos, publicados en el diario PNAS, han demostrado que ésta isla remota tiene la mayor densidad de basura jamás reportada en la naturaleza.

Según sus cálculos Henderson está contaminada con al menos 17.6 toneladas de basura (en su mayoría plásticos) – y a cada metro cuadrado de la playa se añaden cerca de 27 piezas nuevas de basura diarios.

Por su parte David Barne, un ecólogo marino que estudió la contaminación plástica en la Encuesta Antártica Británica – que no estuvo relacionado con la investigación, ha dicho que las cifras dan miedo. “En menos de un siglo, el plástico ha hecho un mundo de diferencia en tantas formas. Podemos pasar siglos tratando de corregir algunos de los problemas más serios, incluso si comenzamos ahora,” declaró. “Desafortunadamente la mayoría de los sitios salvajes remotos se están volviendo un testamento de la escala del problema, no sólo para la biodiversidad sino para nosotros.”

Los que es más temible es que las 17.6 toneladas encontradas en la Isla Henderson no son nada comparadas con el peso total de la basura en el planeta. De hecho, creamos justo esa cantidad de plástico cada dos segundos.

Se estima que hay unos cinco billones de plásticos en nuestros océanos, pero no sabemos donde termina la mayoría de estos desechos. El nuevo estudio indica que las islas remotas como Henderson podrían estar recibiendo grandes cantidades de esta basura, convirtiéndose en basureros involuntarios.

Aunque la cantidad de basura que es depositada varia de cada costa, los autores del estudio esperan que realizar más encuestas en playas les ayudará a juntar las piezas para juntar el rompecabezas plástico.

“La huella humana está en todos lados,” dice Lavers en un comunicado, “y es más profunda de la que la mayoría de nosotros imagina.”

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