Estados Unidos ha lanzado este viernes una ofensiva militar contra objetivos del ejército de Siria como respuesta al ataque químico llevado a cabo por el gobierno de Al Assad esta semana, en el que murieron al menos 80 civiles.

El bombardeo se ha llevado a cabo contra la base de Shayrat, desde la que Estados Unidos cree que se llevó a cabo el ataque químico. Según el gobernador de Homs, habría muertos tras el bombardeo, en el que las fuerzas americanas lanzaron 59 misiles Tomahawk. El Pentágono asegura que el objetivo eran los aviones que se encontraban estacionados en la base y su pista de despegue.

El ataque parece ser la respuesta de Estados Unidos al supuesto ataque químico perpetrado el martes en la provincia de Idlib, que la práctica totalidad de la comunidad internacional ha achacado al Gobierno de Bashar al Assad y que se saldó con cerca de un centenar de muertos. Es la primera vez que la Casa Blanca ordena una acción militar contra las fuerzas gubernamentales en Siria.

«He ordenado un bombardeo contra la base aérea siria desde donde se llevó a cabo el ataque químico», ha dicho en una rueda de prensa el presidente Trump, en relación al bombardeo del 4 de abril en la localidad de Jan Sheijun, en la provincia de Idlib (norte), que dejó cerca de un centenar de muertos.

El mandatario ha indicado que lo ha hecho «en defensa del interés nacional y para evitar la difusión de armas químicas mortales», recalcando que «no puede haber dudas de que Siria usó armas químicas prohibidas». Así, ha subrayado que «Siria lanzó el martes un horrible ataque químico contra civiles inocentes», añadiendo que «usando un agente nervioso mortal, Al Assad asfixió las vidas de hombres, mujeres y niños indefensos».

«Fue una muerte lenta y brutal para muchos. Incluso preciosos bebés fueron cruelmente asesinados en este ataque bárbaro. Ningún hijo de Dios debería sufrir un horror así», ha manifestado.

El Pentágono informó a Rusia antes del ataque

El ejército americano avisó a las fuerzas rusas por adelantado de sus ataques a la base siria, según el portavoz del Pentágono, Jeff Davis, que explicó a la prensa que Estados Unidos no atacó las zonas de la base aérea de Shayrat en las que creían que estarían presentes los rusos.

Según Davis, Estados Unidos tuvo «varias» conversaciones con los oficiales rusos el jueves antes del ataque, y utilizaron una línea de comuniación que ya había sido usada previamente para prevenir un choque accidental en la lucha contra el grupo terrorista Daesh en Siria. Después, Rex Tillerson, secretario de Estado de EE.UU., aclaró que con el aviso no buscaban pedir permiso a Rusia sobre el ataque.

Horas antes del bombardeo americano sobre el ejército sirio, el viceembajador de Rusia ante la ONU había advertido de las posibles consecuencias de un ataque unilateral de Estados Unidos. «Tenemos que pensar en las consecuencias negativas de un ataque», declaró Vladimir Safronkov. «Mirad Irak, mirad Libia», añadió, vinculando la situación de inestabilidad que atraviesan ambos países a las intervenciones militares llevadas a cabo en ambos.