El estilo que nos define

810

Muchas veces he llegado a cuestionar mi estilo personal. Es más, he cuestionado si verdaderamente tengo un “estilo”.

El estilo es esa esencia que todos cargamos y la manera en la que la exteriorizamos hacia los demás. Es una forma de diferenciarnos entre la multitud con un sello característico en cada persona, es hacer una fusión entre nuestro espíritu y nuestro cuerpo para transmitir confianza. Varias personas definen el estilo personal como un mensaje inscrito en la frente que dice lo que ves es lo que es.

De esta manera, comencé una búsqueda exhaustiva por mi sello personal a la hora de vestir. Cuando dejé de llevarme por la estética perfecta que vende Instagram y Pinterest, que lo único que logra es acabar con la individualidad y volvernos máquinas de consumo de prendas Prêt-à-porter, me di cuenta de que había ciertos patrones que se repetían de manera constante en todos mis looks: los colores y el caribe.

Esto no quiere decir que solo tuviera un estilo, porque la moda y las personas evolucionan constantemente. Nos componemos de muchos estilos que se unen en una sola constante, nosotros. Se puede ser elegante y tradicional o fiestero y romántico sin dejar perder las cualidades que nos representan.

Cuando era pequeña me decían que parecía un “árbol de navidad” con todos los collares, pulseras y miles de colores que llevaba puesto. No es sino hasta este momento que he recapacitado y me he dado cuenta de que siempre tuve un estilo, solo que no había explotado mi máximo potencial. Ningún “mood board” o test de revista iba a decirme que lo mío era ser un arbolito, ni que la ciudad en la que nací y crecí iba a ser el reflejo de mis prendas.

Chiara Ferragni, una de las Blogger más influyentes del momento, dijo una vez que “el dinero no puede comprar el estilo”, porque este es la construcción de recuerdos, historias, momentos, canciones y películas que alguna vez nos inspiraron. Nunca es igual en dos personas, menos en tres o todo internet.

Así, el gusto es un libre albedrío que no solo depende de la ropa que usamos sino de cómo y por qué lo hacemos. El estilo es la expresión de quiénes somos, cómo nos comunicamos y como vivimos nuestra vida en el mundo.

Entonces, en este camino de auto descubrimiento, también me di cuenta de otros aspectos importantes: primero, la seguridad que reflejaba ante las personas que me rodeaban como resultado de la confianza que había depositado en mí misma al mirarme en el espejo; segundo, la alegría que parecía contagiarse entre todo el mundo cuando usaba looks coloridos (diferente a los días que llevaba blanco y negro); y tercero, la responsabilidad social que conlleva dejar de lado las grandes multinacionales de ropa en serie y apoyar el talento local artesano.

Toda esta larga historia de mi hallazgo personal solo es para aclarar que somos diferentes. Nuestras personalidades, nuestros gustos, nuestras historias y por ende, nuestro estilo es único. La clave de un “buen estilo” es sentirse cómodo con lo que se escoge, porque al final del día nadie más va a estar amarrado en la ropa que usas, excepto tú.