Aprender a leer rápido y obtener una adecuada comprensión de los contenidos no es una habilidad que se aprende de un día para el otro. Sin embargo, existen diferentes técnicas y recomendaciones muy útiles para adquirir y desarrollar esta facilidad de procesar una información en poco tiempo. Muchas personas se preguntarán para qué acudir a otras personas para leer un libro; pues gracias a ellos se podrá adquirir mayor concentración, mejorar a la productividad y poner en funcionamiento la memoria.

En la actualidad existen diversos métodos para leer más rápido sin dejar de comprender el contenido que pasa por la retina. Uno de esos métodos confiables, eficaces y funcionales es la técnica IPLER, instituto especializado en cursos presenciales de educación, escritura, redacción y apoyo a diversa asignaturas, así como en la preparación para el examen saber 11.

Las ganas de leer en cualquier sitio y en las condiciones inapropiadas generan desconcentración y alteración del contenido de la lectura. Vilma Senior, vicepresidenta de IPLER, refiere que lo más conveniente es dedicarle el tiempo suficiente a las letras en lugares tranquilos y sin interrupciones.

Para lograr esta lectura comprensiva, la experta comparte algunas recomendaciones para lograr el éxito profesional.

  1. Buena iluminación
    Leer con poca luz, además de propiciar dolor de cabeza, hará que no se disfrutes de la lectura y que no se alcance la concentración. No está de más iluminar el libro con una pequeña lámpara de escritorio, en el caso de que se quiera leer en la cama.
  2. Buena postura
    Se recomienda mantener una postura equilibrada. De esta manera el cuerpo y la mente se disponen a recibir mejor el contenido que se lee.
  3. Elimina la subvocalización
    La subvocalización consiste en repetir mentalmente aquello que se va leyendo. Es un acto reflejo natural que hace todo el mundo al leer y que hace que sea lea más lento. Eliminar la subvocalización es algo difícil, pero no imposible, pues es un hábito que está muy arraigado al ser humano. Se necesita de mucha práctica para poder eliminarla.
  4. Evitar las regresiones en el texto
    Cuando se lee, a veces los ojos retornan para revisar palabras ya leídas. A menudo, son movimientos breves que no mejoran la comprensión del texto y que son fruto de las distracciones y la falta de concentración. Por lo tanto, se debe intentar estar concentrado.
  5. Identificar los movimientos oculares
    Los ojos se detienen en algunas palabras y se saltan otras, ya que solo leen en estado de reposo. Si se aprende a realizar menos movimientos oculares por cada línea leída, aumentará en gran medida la capacidad de lectura. Las investigaciones en esta materia revelan que hay límites para cuánto podemos visualizar a la vez: normalmente, se puede leer ocho letras hacia la derecha de la posición de tu ojo, pero solo cuatro hacia la izquierda. Esto es aproximadamente dos o tres palabras a la vez.

En conclusión, Vilma Senior recomienda acudir a los centros especializados que abarquen una metodología original y práctica, que garanticen el aprendizaje y la apropiación de los conocimientos y habilidades que se necesita para lograrlas metas académicas.

Acerca de IPLER
Ipler es un método original de aprendizaje y enseñanza comprobado con el que las personas consiguen los conocimientos y habilidades necesarias para alcanzar metas académica.


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