Hoy quisiera no escribir más sobre el sistema corrupto que nos ha implementado la clase politiquera de la ciudad, con el beneplácito de la gran mayoría de líderes comunitarios, encargados de defender las políticas públicas insertadas en el Plan de Desarrollo paraqué lleguen a sus comunidades e inculcarle a su gente “estudie, prepárese y hágase rico sin ser corrupto”. Por el contrario esa filosofía de la descomposición obtiene como resultado “Corruptologia: hágase rico estudiando”, por eso, debería crearse una facultad, para otorgar el título de “corrupto profesional”. Ya que todas las mañanas al levantarnos comenzamos con las múltiples noticias, en radio, prensa y televisión que aparecen, dando cuenta del descomunal e inesperado flagelo de la corrupción, especialmente posesionado en las entidades del Estado, adonde, no todos, pero muchos, llegan con el propósito exclusivamente de hacer dinero a como dé lugar patrocinado eso sí, en las mayores de las veces por sus padrinos que con ese firme propósito lo recomiendan para determinada posición, trazando todas las estrategias concernientes a elaborar los planes que les permitan cumplir sus objetivos, incluido el pago de honorarios a abogados que los defenderán en el corto tiempo que permanezcan en la cárcel, si es que son juzgados y condenados, para luego saciarse en el acto final: el disfrute pleno del dinero robado del erario, y a partir de ese instante son los “mártires” y los ve usted pasar orondamente por las calle con una cantidad de líderes, que por supuesto, recibieron su mordida cuando este ocupaba el cargo donde realizó el acto inmundo, y ahora pretenden ocupar cualquier posición en los cuerpos colegiados, patrocinando su futura campaña política con el dinero que se hurtaron, y que nunca se le pudo comprobar que lo hizo porque así lo determinan la gran mayoría de los que administran Justicia en nuestro país.

Apenas concluya las festividades de diciembre, comenzaran ellos o en cuerpo ajeno la campaña política señalándose como “víctimas” (porque fueron destacados de un dolo que nunca existió para ellos, pero el déficit en las arcas del Distrito continua incrementándose), que buscaran resarcir los gastos que cancelaron a los abogados, para sacarlos como inocentes y demandar al estado, porque atacaron su HONORABILIDAD; aspirando a un cargo de elección popular, apoyado por los funcionarios que ellos mismo recomendaron en las diferentes dependencias.

Este “modelito” esta insertado en las instituciones estatales y atornillado por rosca que están trabajando arduamente para seguir usufructuando de un Estado permisivo que no logra, en su paquidérmico funcionamiento, desterrar el flagelo de la putrefacción, muy a pesar que el presidente de la Republica, en todos los actos públicos, manifiesta que no patrocinará corruptos, los hechos demuestran lo contrario, o sino detengámonos a recordar las denuncias a la gran mayoría de carteras distritales, como la salud en Cartagena, que está en UCI, debido al gran déficit acumulado, lo cual ocasiona un trauma en los pagos a los hospitales y clínicas que le prestan servicio a los estratos 1 y 2, lo que redunda en la deficiencia del sistema, preguntémonos ¿si los funcionarios han salido bien librado de esto; quiénes son los responsables de la crisis que enfrenta la salud, y en especial el déficit que el sector viene arrastrando de administradores anteriores?, la existencia de serias dudas sobre la legalidad de las cuentas que presentan las IPS, las facturas presentadas para diligenciar la atención en salud a los enfermos de SIDA, y enfermedades de alta complejidad, que son pagadas a pesar de las advertencias de las IAS, siguiendo el juego con la salud de enfermos terminales, que tanto daño le está causando a Cartagena, sacudida en muchas oportunidades por bochornosos escándalos de corrupción unas veces denunciados por periodistas y otras por veedores de la ciudad en los que se han visto involucrados funcionarios, que si se les atiende se hubiese evitado un detrimento a las arcas distritales y departamentales y más de un proceso judicial.

Existen muchos casos que por terquedad de estos funcionarios que restan importancia a las observaciones de las autoridades, retardan los proyectos paraqué demanden y permiten indirectamente el saqueo de las arcas distritales, causándole un perjuicio irreparable a la comunidad. Por eso, “Corruptologia: hágase rico estudiando”.

Por: William Hundelhausen Carretero
Presidente Nacional APIC

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