Brittni de la Mora, quien fuera una de las actrices porno más exitosas del mundo, decidió dejar su “profesión” para dedicarse a predicar la palabra de Dios.

Jenna Presley, nombre artístico de Brittni, apareció en más de 300 videos sexuales y ganaba unos USD 30.000 al mes, ya que trabajaba todos los días.

“Tenía un Mercedes del año y cada bolso nuevo de Louis Vuitton, los tacones de Christian Louboutin”, recordó Brittni.

La ahora predicadora tuvo su primer acercamiento a la industria del sexo cuando tenía 16 años, en un viaje que realizó a México para pasar una noche con unos amigos.

“Cuando mi amigo dijo que iban a ir a un club, fui con ellos y terminé emborrachándome, esa fue mi primera experiencia en un club de striptease. Me pusieron en el escenario esa noche”, contó.

Brittni comenzó a desnudarse para pagar la universidad y fue reclutada por dos productores de pornografía que le dijeron hacían “películas románticas” y que ella estaba destinada a ser una estrella.

Dos meses después, Brittni se contagió de una enfermedad venérea y fue cuando le comenzó a disgustar el trabajo que estaba haciendo.

Mientras que era considera como una de las mejores estrellas porno del mundo, sus adicciones y su estilo de vida la llevaron a enfrentarse con los con recurrentes pensamientos suicidas tenía.

Un día supo que necesitaba ayuda sino acabaría por quitarse la vida, así que decidió llamar a su abuela para pedirle que la ayudara. La abuela de Brittni la recogió en Los Ángeles y la llevó con ella a su casa en San Diego.

La ex actriz porno comenzó a ir a la iglesia por consejo de su abuela, empezando así el largo camino para dejar las drogas y comenzar una nueva vida, abandonando la industria del sexo en 2012.

En la iglesia Cornerstone, a la que ella asistía, predicaba el pastor Richard de la Mora, quien se casó con Brittni en 2016 y ahora ambos dirigen el ministerio de jóvenes adultos en la misma iglesia.

Brittni también asiste a convenciones sobre pornografía para hablar con los artistas sobre las enseñanzas de la Biblia y trabaja en bienes raíces.

“Ahora soy un agente de bienes raíces y gano tanto como lo hice en la industria del porno y no tengo que quitarme la ropa, así que ahora estoy mucho más feliz”, expresó.

“Vivo la vida sin arrepentimientos. Si nunca hubiera entrado en la industria del porno, no habría podido hacer todas las cosas increíbles que estoy haciendo ahora”, finalizó la ahora predicadora Brittni de la Mora.

“Estoy más que orgulloso de la transformación de mi esposa, simplemente conmueve mi corazón porque era una mujer que una vez estuvo perdida y ahora ya no” dijo su esposo, el pastor Richard.

La pareja ha escrito dos libros de relaciones que se lanzarán a finales de este año.