El Tercer Milenio ha traído algunas diferencias muy claras en las exigencias del mercado de trabajo. Digo esto con propiedad porque tuve oportunidad-en el otro siglo- de cambiar de actividad algunas veces. En la escuela primaria, profesora de Inglés y Literatura, fonoaudióloga, orientadora educativa y luego pedagoga empresarial.

Hoy, las oportunidades son mucho más escasas y la gente necesita invertir en una sola actividad, lo que es bastante complicado, creo, porque las elecciones profesionales se realizan entre 16 y 18 años, cuando aún no tienen las condiciones críticas necesarias para la mejor elección. El cambio de actividad o de profesión hoy es casi imposible, y aunque rara vez me apropia de la palabra imposible, tengo que reconocer que hoy no tendría las mismas oportunidades.

Estudiar a fondo cualquier asunto era una dificultad que en nuestros días los jóvenes ni siquiera podían imaginar: caza de libros, fila en bibliotecas, sin Internet? ¿Como asi?

Y me estoy refiriendo a principios de los años 80 …

biblioteca

En fin, el desarrollo y el progreso tienen, como todas las cosas, su lado bueno y el lado malo.

La Historia cuenta que todo comenzó en septiembre de 1980, cuando Tim Berners-Lee creó el Enquire, un programa que hacía conexiones entre personas y archivos a través de palabras clave, los enlaces o atajos. Al hacer clic sobre un link, aparecía el documento correspondiente.

La Enquire nunca fue publicada, pero cuenta la leyenda que fue la base para que más tarde Berners desarrollara el WWW (World Wide Web) en 1989 … Y era lo que se tenía en la época.

Tim Berners-Lee es considerado el padre de la web tal como se la conoce hoy en día

Bueno, en ese tiempo, los Google Guys – Larry Page y Segey Brin ni habían comenzado su curso de doctorado en Stanford, del que resultó Google, pues la empresa sólo fue fundada en 1998.

Sin embargo, lo que parece fácil no es tan fácil, porque, aunque la información está rodando por ahí en cualquier lugar donde exista un cybercafé, si es que todavía existen, porque los accesos por celular mataron a los dichos, pero como yo iba diciendo en Cualquier rincón de nuestro planeta se puede acceder a cualquiera … CUALQUIER … tipo de información.

Ah …, ahí es donde vive el problema, por lo demás, viven. Porque son más de un problema.

Entonces, antes se necesitaba tener absoluto dominio de la técnica. Hoy se necesita no tan absoluto dominio, pero es necesario conocer el asunto a punto de identificar dónde está la información, después tener conocimiento y sensibilidad para verificar la veracidad de lo que se obtuvo en la investigación y, last but not least , saber “cómo” usar dicha información.

Sí, el dominio de la técnica no fue sustituido, pero fue ampliado por la facilidad en la obtención de la información. A los profesionales especialistas hoy se exige mucho más que especialización. Se requiere la contextualización del trabajo o sea, una conexión con lo que está ocurriendo en el entorno e incluso en el mundo.

Entonces, usted puede estar preguntando y asumo que me pregunto a mí  … ¿Qué tiene que ver el título de la crónica con esa historia?

Por lo tanto, voy a decirle. Sí, voy a revelar a usted que nunca entró en una fila de espera de libro en biblioteca, o porque nació en cuna de oro y compraba los libros, o porque empezó a buscar post Google.

Filas de biblioteca nunca más. Ahora siento aquí, en el ambiente de mi hogar, y aún me siento cansada por tener que escoger entre tantos asuntos.

¡Ufa!

Por: Daisy Lucas