Nápoles naufragó en su intento de avanzar en el difícil grupo C de Champions League, tras perder 1-0 contra Liverpool. La derrota era el único resultado que no le servía: los cupos fueron para PSG (11 puntos) y Liverpool (9).

David Ospina, arquero del visitante, falló en el mano a mano con Salah que costó el gol, pero en el complemento se reivindicó con dos atajadas que ilusionaron pero no fueron suficientes para seguir en carrera. Ahora los de Ancelotti irán a dieciseisavos de final de la Europa League.

Y se presentía pues Nápoles estuvo arrinconado todo el primer tiempo. Al minuto 6, por suerte Salah quiso controlar con izquierda y castigar de derecha y en la duda se le fue el balón largo, perfecto para el anticipo de Ospina.

Al 8 lo tuvo de nuevo Milner, pero se fue arriba el cabezazo, como también salió desviado el solitario intento de Hamsik para los italianos.

Al 13 vino una patada terrible de Van Dijk contra Mertens que pudo ser más que amarilla. Otra historia se contaría.

Y volvió a cargar Liverpool: al 21 la jugada de gol de Mané fue anulada por fuera de lugar, al 32 salvó Albiol el centro de Salah para el primero y el gol era cuestión de tiempo.

Llegaría al 33, una joya de Salah: viveza para desmarcarse y escapar al fuera de lugar, levantar la cara y ver que no veía nadie y a la salida de Ospina, castigar por su palo y definirle entre las piernas. Una exhibición del egipcio, que no parece saber de goles que no sean golazos.

En el complemento, Liverpool soltó el pie del acelerador pero no aprovechó Nápoles. Al 56 remató Firmino a manos de Ospina y de ahí en más se luciría el colombiano: al 73 en gran llegada de Salah por izquierda, fue oportuno en el toque del colombiano y cuando el egipcio intentó ‘bañarlo’, alcanzó a manotear la pelota para evitar el peligro. ¡Revancha para el portero!

Al 76 de nuevo aparecería Ospina para mantener vivo el sueño, ahora en el duelo directo con Mané.

Y Nápoles llegó a soñar cuando se perdió Callejón la más clara en todo el partido, le entró mal al balón y se fue desviado el intento al 74 y al 90 vino un atajadón de Allison y en el rebote el fuera de lugar de Koulibaly dañó la jugada de gol.

Se acabó el tiempo y la ilusión. Y eso que perdonó Mané el 2-0 dos veces en el cierre. Duro golpe para Ancelotti y los suyos, corta expedición de Ospina en Champions.