Gayle Newland

La relación se extendió durante varios meses hasta que en junio de 2013 la víctima se animó a sacarse la venda durante un encuentro íntimo para descubrir que su novio de ascendencia filipina era en realidad su amiga de la facultad, Gayle Newland, quien se hacía llamar Kye.

“Realmente creo que la relación hubiese seguido si no me enteraba ese día. Estoy asombrada de cómo me permití creer en esto. Las coincidencias aparecían en todas partes, como que Gayle y Kye compartían la fecha de cumpleaños”.

La víctima expresó durante el juicio que comenzó el lunes pasado en Chester que “hubiera preferido” que la violara un hombre.

“Sé que suena enfermizo, pero pienso en todas las cosas que le dejé que me hiciera, en el juego previo, y me da asco”, señaló.

Todo empezó vía Facebook en 2011 y el supuesto novio Kye sostenía que su voz era rara porque era filipino y que no podía mirarlo por sus cicatrices.

Newland, la acusada, negó todo en el juicio. Pero no explica porque vendaba su pecho y llevaba un gorro de lana y trajes de baño para disfrazar su apariencia.


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