Fluye como el manantial
que emerge arriba en la montaña
forjando su cauce entre las rocas,
como las olas del mar, que a diario
viajan en busca de nuevas playas.

Fluye como el arroyo de límpido cristal
donde la luna se refleja vanidosa
usando su mítico peine de carey
para verse radiante y esplendorosa.

Fluye como las aves que se hacen fuertes
en las corrientes de los vientos,
como los peces disfrutan su libertad
sumergidos y serenos en el añil mar.

Fluye como las águilas que no miden
el obstáculo que las separa de los riscos,
ni se acobardan por la densa tempestad,
vuelan decididas, sueñan libres.

En este peregrinar en el universo,
nunca te detengas, vuela, fluye,
sueña siempre, sé tú mismo…

Fluye libre para que puedas amar,
fluye como el río, fluye como el mar,
vuela libre como el diminuto colibrí,
como la semilla fluye para germinar.

Como el aire y la vida misma ¡fluye!

Por: Rossi Er