Una desagradable cuestión de mala suerte. El bateador Todd Frazier lanzó una bola, que alcanzó los 105 km/h, y golpeó a una niña asistente al Yankee Stadium. La pequeña, de tan solo dos años, fue atendida en el estadio y después trasladada al hospital más cercano.

Aunque no se conoce el parte médico oficial, se sabe que la vida de la menor no corre peligro. Frazier, que tras lo sucedido se mostró evidentemente conmocionado, declaró que habló con el padre de la niña para interesarse por su estado y para pedirle disculpas. Este triste accidente reabre el debate sobre si es necesario o no las redes de protección en los partidos de béisbol.


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