El prevaricador falta muchas veces, y de manera consciente, a los deberes de su cargo o sus responsabilidades. El Prevaricador, de manera consciente e irresponsable, omite el cumplimiento de la ley. El prevaricador, de manera irrespetuosa, falta a sus deberes. En el ejercicio de lo público no escasean los prevaricadores.

De todos los prevaricatos en lo público, habidos y por haber, voy a referirme a unos, mejor, a muchísimos que cometen los mal llamados servidores públicos.
Doy cuenta de los constitucionales y legales Derechos de Petición. Esos escritos que enmarcadas dentro del decoro y el respeto a la ley se les hace a esas personas que fungen como titulares o responsables de Entidades o Corporaciones públicas; y para los que “les importa un bledo” atenderlos y responderlos.

No puedo dejar de desconocer que el noble propósito de los Derechos de Petición se ha degradado por parte de un grupo de inescrupulosos y seudo – veedores ciudadanos que aprovechándose de la debilidad y “la caída” de su destinatario, no sólo lo vienen utilizando para extorsionar sino que además los han convertido en su particular “modus vivendi”, esa fácil forma de vida que disfrutan a punta del dinero que le sacan al funcionario que han sorprendido actuando contrario a la honradez y el que a cambio con entrega de un “botín” transa la no respuesta o el silencio al petitorio inquisitivo. Esto es más común de lo que se cree.

Así como el Derecho de Petición y la Acción de Tutela, como mecanismo para reclamar por su desatención fueron Derechos y normas impetradas en la Constitución del 91 como Fundamentales, de igual manera en Códigos, Leyes y Preceptos jurídicos se ha reconfirmando su carácter inviolable y resolutivo cuando se invocan sin esperar nada irregular ni producto de extorsión a cambio.

Ahora, los diez días que ordenan las normas para que las entidades públicas, y aún particulares, den respuesta de manera oportuna, concreta, correcta, y de fondo, como se dice, son, por lo regular, “rey de burlas” por parte de los que a título de responsables se encuentran al frente del cargo público.

Por estas irresponsabilidades se ha venido estilando que al tiempo que se radica el escrito con el que se piden informaciones o documentos al funcionario, debe preparase, casi que de inmediato, la correspondiente Acción de Tutela, y hasta la denuncia ante la Fiscalía, porque es casi seguro que el irreverente e irresponsable servidor público se niegue o tenga en poco responder la solicitud que se le ha formulado.

De todo este rosario de prevaricaciones son muy buen ejemplo muchos de los que estando al frente de entidades y corporaciones públicas y que actuando sin ningún recato ni pudor no solo irrespetan el orden constitucional y legal establecido sino que irrespetan e insultan al ciudadano al que dicen representar.

Porque me consta, y tengo pruebas, y porque he sido víctima del irrespeto por parte de unos servidores públicos prevaricadores que en primera instancia se han negado a dar respuesta a solicitudes de información, y a otros que ni aún a través tutelas ni de citaciones a la Fiscalía lo han hecho, quiero referirme con precisión a los actuales presidente del Concejo Distrital, al Personero y al Contralor Distrital, así como al actual director del Fondo de Pensiones del Distrito, a varios de los directores que han pasado por Iderbol, incluido el actual gobernador de Bolívar, sin dejar de mencionar, a quien antes del actual rigió los destinos del departamento de Bolívar, el campeón.

Servidores públicos, respeten las normas y al ciudadano.

Por: Álvaro Morales
alvaro morales 2018