General Motors despide a sus 2.678 empleados en Venezuela por SMS

La incautación de su fábrica sucede en un momento de profunda crisis en el país
Se trata de un caso similar al sufrido por Ford en 2015
Los empleados salientes han recibido una indemnización, según los sindicatos, insuficiente

Venezuela atraviesa una difícil situación de crisis social y económica en estos momentos. El país lleva semanas inmerso en protestas y movilizaciones contra el gobierno de Nicolás Maduro, lo que ha afectado, como no podía ser de otro modo, en la industria y los inversores extranjeros.

General Motors ha visto cómo su planta de ensamblaje, situada en Valencia –región central del país–, ha sido embargada, por orden de un tribunal, por lo que la empresa norteamericana ha cesado sus operaciones en el país.

El fabricante ha asegurado que durante la incautación se mostró un “desprecio total” hacia sus derechos legales y que se retiraron de la planta activos y vehículos.

“General Motors rechaza firmemente las medidas arbitrarias adoptadas por las autoridades y tomará enérgicamente todas las acciones legales dentro y fuera de Venezuela para defender sus derechos”, compartía la compañía en un comunicado, que considera el embargo totalmente ilegal.

La empresa opera en el país desde hace más de 70 años y ha sido líder en el mercado venezolano durante más de tres décadas. La planta llevaba sin fabricar un coche desde principios del año 2016 por la escasez de piezas y por los severos controles que realizaba el gobierno de este país. A pesar de ser el cuarto mayor fabricante de vehículos en América Latina, el año pasado sólo fabricaban ocho coches al día.

Sus instalaciones empleaban a 2.678 trabajadores, a los que avisaron por mensaje de texto de su repentino despido y de que les habían pagado la correspondiente indemnización, de acuerdo con el medio de comunicación argentino Autoblog. General Motors no ha revelado la cantidad que han recibido sus exempleados pero, según los sindicatos, no es suficiente.

“Al presidente actual de General Motors de Venezuela, José Cavalieri, ven aquí, preséntate y comparte con nosotros las opciones para volver a la normalidad”, ha reclamado el ministro de trabajo, Francisco Torrealba.

Éste no es el único fabricante que se ha visto afectado por la crisis pues, a principios de 2015, Ford perdió todas sus inversiones en Venezuela, tras ver reducido su valor.


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