Gerdau Diaco en alianza con Fundafé, devuelve la esperanza de caminar a través de la chatarra

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Foto Gerdau Diaco y Fundafe

En Colombia, el acceso a programas que permitan la asesoría y acompañamiento físico y psicológico de personas con malformaciones congénitas es dispendioso, la consecución de prótesis es demorada y costosa; y su adaptación al igual que su mantenimiento no se incluyen en los valores de compra. Sin embargo, existen personas y organizaciones dispuestas a ofrecer apoyo a quienes más lo necesitan, como la fundación Fuente de Esperanza que, mediante la donación de 13 millones de pesos y chatarra por parte de empresas como la siderúrgica especializada en aceros largos del país, Gerdau Diaco, devuelven la esperanza de caminar con materiales reciclables a niños con malformaciones congénitas.

En las instalaciones de Fundafé en Tabio, Cundinamarca, en medio de una jornada emotiva, Gerdau Diaco corroboró su compromiso con el desarrollo sostenible de sus comunidades y del medio ambiente, a través de la participación en la actividad de integración de padres y niños beneficiados con la iniciativa. La reunión que destacó las experiencias y retos de las familias para afrontar las rutinas diarias con los infantes, también se aprovechó para tomar los moldes de una órtesis y el mantenimiento de 2 prótesis modulares que han sido financiadas durante más de un año por la siderúrgica.

Uno de los beneficiarios de esta alianza corporativa, es Christian, un niño activo y alegre de 13 años, que hasta la fecha ha aprovechado al máximo los frutos de la chatarra, al obtener dos prótesis: una para correr, jugar y “hacer relaciones públicas” en medio de las campañas agitadas de la Fundación; y otra para caminar durante sus jornadas de apoyo emocional a pequeños en condición de discapacidad. Para Christian, esta experiencia “ha sido divertida, por poder volver a caminar”

Por su parte, Emanuel un pequeño vivaz de 12 meses, en compañía de su madre también asistieron a la actividad de relacionamiento con su patrocinador, Gerdau Diaco, que le otorgará la primera órtesis, -un dispositivo que funciona como soporte y proporciona un correcto posicionamiento fisiológico- y se encargará también de su respectivo mantenimiento por un año. La agilidad y fácil aprendizaje que expresa la mamá sobre Emmanuel, son coherentes con su habilidad de dibujar y pasar las hojas de la agenda, con sus pies.

Asimismo, Tiffany de 4 años de edad, una vez más participó junto a su mamá del encuentro, donde su principal objetivo fue ajustar las prótesis de sus 2 piernas debido al crecimiento físico inherente a su desarrollo. Su historia, al igual que las demás, son un ejemplo de inspiración, esperanza y fortaleza para continuar apoyando iniciativas en pro del progreso de la población y su calidad de vida.

Además de la ingeniosa y sostenible fabricación de prótesis, la labor de Fundafé, bajo el empeño y liderazgo de Ana Consuelo Castro y Juan Ricardo Salcedo, se extiende a la prestación de servicios psicosociales para apoyar a las familias con soporte emocional y asesorías que les permitan brindar a sus hijos espacios y condiciones óptimas para su desarrollo.

La meta por alcanzar resultados sostenibles en el largo plazo es la premisa que unió en el camino a Gerdau Diaco con Fundafé y tras 3 años de acercamiento, la siderúrgica logró realizar ajustes en la logística de su operación diaria para crear sinergias que hicieran posible el lema que actualmente es una realidad “ponemos a caminar la chatarra”. Igualmente, la empresa ha desarrollado una serie de actividades y programas para recoger por sí misma la chatarra y donarla a la Fundación.

Como parte de este programa, Gerdau Diaco ha generado conciencia en sus aliados y trabajadores pertenecientes a su cadena de producción, como los trasportadores de material ferroso, acerca de la importancia e impacto que posee la materia prima que trasladan a diario y cómo puede ésta transformar la vida de muchas familias en Colombia.