Muchas son las mujeres que conquistó según cuenta este seductor veneciano rompe corazones en su autobiografía, en la Venecia del siglo XVIII. Casanova cuenta que las señoritas de la sociedad veneciana, nobles, burgueses y hasta de la clase más baja se rendían ante sus encantos de perfecto adulador, romántico y conquistador. Según su autobiografía Casanova perdió su virginidad en un ménage à trois (trío) con dos jóvenes hermanas de la nobleza veneciana, a los 16 años a partir de esa atrevida noche comenzó una vida llena de aventuras sexuales. Fue siempre un niño precoz del que se decía era muy buen estudiante. Soldado, escritor, espía, diplomático, pero sobre todo, será siempre recordado por su autobiografía, que lo catapultó como el seductor más erótico de la Venecia del ‘700.

A Giacomo Casanova le fascinaba bailar el Minueto, un baile que Venecia puso de moda en época de carnaval. Se bailaba con máscaras y antifaz para cubrir el rostro, despertando así el misterio entre los participantes de la fiesta lo cual le encantaba a Casanova para seducir a las damas más bellas, y que según cuenta la historia, para él que se había dedicado sólo a romper corazones, no tenía que esforzarse mucho porque era el conquistador más famoso de la época. Todavía se conserva en Venecia la tradición de este baile de carnaval que fascina a muchos y que los hoteles proponen en sus salas de baile para atraer a los turistas bohemios y seductores y a quien quiera vivir una experiencia fascinante haciéndole honor al histórico Casanova. La casa donde nació este mítico personaje del siglo XVIII es otro reclamo para los turistas que contratan las emblemáticas góndolas que los llevan a disfrutar de los románticos paseos sobre los canales venecianos.

Giacomo Casanova dejó escrito en sus memorias un número aproximado de 132 mujeres de acuerdo a su propias cuentas, con las que compartió experiencias de alcoba y a través de sus memorias nos hace un retrato íntimo de las costumbres y derroches de la vida en la Venecia del siglo XVIII. A Casanova también se le conoce como espía de Luis XV quien lo contrató para que lo mantuviera informado de todo lo que sucediera en Venecia, que en el ‘700 era una potencia militar muy importante y manejaba mucho poder económico debido a su posición geográfica como gran puerto marítimo, y que el monarca francés prefería mantener bajo vigilancia con Casanova que por su sagacidad y saber estar en la sociedad veneciana, mantenía contacto con la nobleza, cuerpo diplomático y la burguesía de la ciudad de los grandes canales. Pero también tuvo sus tropiezos y experiencias delictivas porque así como tenía facilidad para seducir a las mujeres, también utilizaba su sagacidad para estafar y hacerse con grandes cantidades de dinero que luego malgastaba en los juegos de azar porque era aficionado a los casinos donde se dejaba gran parte del dinero mal habido y en su vida desordenada, por lo que fue llevado a los tribunales de media Europa. Todo un personaje que inspiró a la industria del cine para contar sus aventuras en la gran pantalla.

En este callejón de Venecia nació Giacomo Casanova (Calle della Commedia, ahora calle Malipiero)

Giacomo Casanova nació en Venecia en 1725. Hermano de los pintores Giovanni Battista Casanova (1730 -1795) y Francesco Casanova (1727 – 1802), era hijo de comediantes: su madre fue Zaretta Farussi, una actriz que viajaba por toda Europa con sus espectáculos; su padre, Gaetano Casanova, de antigua ascendencia aragonesa, falleció cuando Giacomo tenía 8 años. De pequeño mantuvo el corazón de sus padres en vilo porque tenía hemorragias nasales con frecuencia, y pensaron que no iba a vivir mucho tiempo. Cuando empezó su adolescencia, a Giacomo se le antojaba vestirse de mujer cosa que a sus progenitores les preocupaba, ya que nada hacía presagiar que estaban levantando a un personaje que haría historia en el mundo por sus conquistas a mujeres de todas las clases sociales. El pequeño Casanova tenía una inteligencia por encima de lo común y, según su autobiografía, aprendió a leer en tan solo un mes. Estudió en la Universidad de Padua y estuvo a punto de convertirse en sacerdote, ya que empezó a estudiar en el seminario de San Cipriano pero pronto se darían cuenta que su conducta escandalosa y su instinto de seductor ya desde pequeño, nada tenían que ver con el celibato y la mansedumbre de un cura. Del seminario fue expulsado por razones obvias, ya que para Casanova era más importante perseguir una falda que una sotana.

Sus aventuras con mujeres de toda índole fueron el entretenimiento de este joven precoz que a consecuencia de su desorden sexual fue contagiado de enfermedades venéreas en la adolescencia y la sífilis ya de adulto, algo lógico teniendo en cuenta su vida promiscua y desordenada. Aunque en la época era común hacer orgías en los círculos sociales y en los bacanales venecianos, a Giacomo Casanova no le gustaba participar en este tipo de “fiestas”. En 1750 trabajó como clérigo, secretario, soldado y violinista en varios países.

Casanova era muy ábil en el juego, en 1757 era asiduo a los casinos y muchas veces se levantaba rico de la mesa de juego aunque en otras ocasiones salía derrotado y sin nada en el bolsillo; sin embargo, su pobreza le duraba más bien poco porque desarrollaba una capacidad increíble a la hora de hacer dinero aunque fuera utilizando el método de la estafa. Constantemente era perseguido por la inquisición veneciana por lo que Casanova se convirtió en un fugitivo nómada, que se tenía que cambiar de país, ciudad o pueblo con frecuencia. Vivía entre Venecia, París, Praga, Barcelona, Madrid, Londres, etc. Así pasó varios años de su vida en exilio, en sus múltiples viajes llegó a conocer personalidades de gran poder como Luis XV para quién organizó la Lotería de Francia y operó como espía, y por supuesto a Jeanne Antoinette Poisson, duquesa-marquesa de Pompadour y marquesa de Menars, conocida como Madame de Pompadour una muy famosa cortesana francesa, la amante más célebre del rey Luis XV, además de una de las principales promotoras de la cultura durante el reinado de dicho Rey. También conoció a Rousseau, Voltaire, Catalina II de Rusia, Federico II de Prusia…También conoció a Mozart en Praga, y asistió a la primera representación de la ópera Don Giovanni (Don Juan) que, al parecer, Mozart también se inspiró en este aventurero para escribir una de sus óperas más famosas.

El afiche original de el Don Giovanni (Don Juan) de Mozart (1788).
Aqui abajo puede escuchar la “Overture” de la obra.
      Mozart: Overture - Don Giovanni

Fue detenido por sus manuscritos y libros en los que relataba posturas sexuales que para la época, era cuanto menos escandaloso. Entre otros delitos de los que fue acusado Casanova fue el de mago y por esta acusación le dieron cinco años en una cárcel en el Palacio de los Dogos, de la cual logró escapar y regresó a París, donde su huida lo convirtió en una celebridad. Casanova se dio a conocer también por su amabilidad, simpatía, inteligencia, sagacidad, era atractivo, vanidoso y muy curioso, sus ideas eran demasiado adelantadas para la ciencia de su tiempo por lo que podía trabajar y desempeñarse en múltiples facetas. También un astuto estafador y muy práctico y vigoroso para resolver los problemas cotidianos.

Imagen de la película Casanova

Pero los años fueron pasando y el seductor más famoso de la historia veneciana, iba envejeciendo con todas las consecuencias de la mocedad ida. Se le cayeron los dientes y su figura envejecida ya no tenía tanto éxito y comenzó a sobrarle tiempo como para pensar en escribir sus memorias “para no volverse loco o morir de pena”. Casanova murió en 1798 con una sola fijación en su mente y un solo sueño: encontrar el amor de su vida, una mujer que estuviera a la altura física y mental para conquistar el corazón del hombre más erótico de la Venecia del 700. Mientras tanto, seguía en su vida promiscua llevando a su alcoba a todo tipo de mujeres que ya solo buscaban en él un puñado de dinero. Giacomo Casanova murió en Dux, actual Duchcov, Bohemia, (República Checa) el 4 de junio de 1798.

Su historia fue llevada a Hollywood por la industria cinematográfica (protagonizada por el fallecido Heath Ledger) en esa película nos pudimos acercar un poco más al siglo XVIII en los fastuosos escenarios venecianos donde Casanova protagonizaba su propia vida, sin quizás imaginar que sus aventuras quedarían plasmadas en la historia de una de las ciudades más lindas y románticas del mundo: la inigualable Venecia.

Por: Nereyda Guerrero De Manderioli
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