En el ámbito de la música sacra posterior al Concilio Vaticano II, se han destacado excelentes compositores. Respecto a la mayoría de canciones que entonamos los católicos del mundo hispano, cabe decir que varios autores españoles han dado un gran aporte, por eso es menester referirse a Cesáreo Gabarain, Juan Antonio Espinosa, Miguel Manzano y Camilo Erdozain.

Cesáreo Gabarain Azurmendi (sacerdote)

Nació en Hernani, Guipuzcoa el 16 de mayo de 1946; realizó estudios en el Seminario Menor de Zaragoza, España en 1952, luego en el Seminario de San Sebastián en 1959 y es ordenado sacerdote, el 19 de diciembre de 1960. Fue capellán en varios lugares, y en 1980 fungió como coadjutor, en la Parroquia Nuestra Señora de las Nieves, en Madrid.

El padre Gabarain fue autor de conocidos temas como Pescador de Hombres, Una espiga dorada por el sol, Juntos como hermanos, La paz esté con vosotros y unos 500 temas más. Dado que la obra de Gabarain se difundió mucho en varios países, eso le hizo acreedor de un Disco de Oro. Lastimosamente, su paso por este mundo fue efímero, al morir en 1991 en Anzuola a los 55 años, por causa del cáncer.

Sus principales aspectos discográficos están compilados en los álbumes “Ven Señor”, “Cantos a la Virgen”, “Nostalgia de Dios” con el sello Pax en el año 1972; “Liturgia y Canción”, “Catequesis y Canción” con el mismo sello discográfico, pero fechados en 1974. A eso se suman “Dios con nosotros” (1974), “Jesús Nuestro Amigo” (1975), “Lámpara de Barro” (1977), “Eres tú María” (1978), “La Fuerza del Espíritu” (1980) y otros más, con el sello Ediciones Paulinas.

Miguel Manzano Alonso (seglar)

Ha descollado como gran escritor de música sacra. Nació en Villamor de Cadozos, Zamora el 13 de febrero de 1934. Posterior a 1946, realiza estudios eclesiásticos en los seminarios de Salamanca y Zamora. También, se nutrió de formación musical en el Conservatorio Profesional de Valladolid, así como en el Conservatorio Superior de Madrid y en la Escuela Superior de Música Sagrada, de Madrid. Se desempeñó como organista en la Catedral de Zamora de 1957 a 1968; y obtuvo la licenciatura en música litúrgica en el Instituto Católico de Paris, en la década del sesenta.

En 1972, dirigió el grupo “Voces de la Tierra” donde compuso temas corales; impartió clases de formación musical en el Conservatorio Superior de Salamanca de 1990 a 2002. En 2001 fundó un grupo de música tradicional, llamado Alollano.

Su discografía se recoge en títulos como “Aquí en la Tierra “(1970) con el sello EP (Ediciones Paulinas) de Madrid, “Esperanzas y lágrimas” (1971) con el sello DPC de Madrid, álbum “El mundo es mi casa” (1973), “Tonadas” (1974) ambos del sello EP, “Navidad con Voces de la Tierra” (1976) con sello EP y una serie de álbumes con el sello RTVE (Radio Televisión Española). Entre sus composiciones, se pueden recordar “Este es el día en que actuó el Señor”, “Que alegría cuando me dijeron” y “Con vosotros está”.

Juan Antonio Espinosa Bote (seglar)

Nace en 1940 en Villafranca de los Barros, localidad de Badajoz en España. De 1959 a 1966 funge como organista y director; en los años setenta, hace labor misionera en Perú y Colombia, cuya experiencia le motivó a componer canciones recogidas en el disco “La tierra grita.” A su regreso a España en 1975, recorrió muchas comarcas y cantó en sus plazas. También prosiguió en su labor de hacer más canciones compiladas, en “Cantares de ojos abiertos” y “Hombres sin tierra.”

Empero, los discos más difundidos son “Canciones de la Asamblea” con temas compuestos entre 1966 y 1973 y “El Señor es mi fuerza”, que por cierto alude a una canción con ese mismo nombre. Además, son bien conocidas las tonadas “Caminaré en presencia del Señor”, “Alegre la mañana”, “Danos un corazón grande para amar”, “Tu palabra me da vida y “Ven con nosotros al caminar” (Santa María del camino), que es todo un himno a la Virgen.

En el 2004 se editó el álbum “Cantares de Libertad” el cual es un resumen de su gran obra, por eso se incluyen canciones de los discos La tierra grita, Cantares de ojos abiertos y Hombres sin tierra. Sin embargo, hay más discografía editada; muchos de sus discos están con el sello EDIBESA de España.

Carmelo Erdozain Gil (sacerdote)

Se puede reseñar, que nace el 3 de enero en Aibar (Oibar), una localidad de Navarra, España. Estudió composición y órgano en el conservatorio secular Pablo Sarasate en Pamplona, y en el Instituto Pontificio de Roma donde obtuvo el título en la especialidad de canto gregoriano, y obtiene la maestría en musicología.

A los 23 años es ordenado sacerdote, y entre sus labores se ha destacado como profesor de música en el Conservatorio de Pamplona. También, se le debe reconocer como conferencista en España y otros países, en seminarios y talleres sobre el tema de la música litúrgica.

En 1970, se le otorga el Diploma Di Meriti en la Academia de Siena; y en 1985 el Premio Bravo por su gran aporte a la discografía, de música sacra. De Erdozáin, se han editado más de 30 álbumes y es autor de unas 300 composiciones.

Respecto a sus cantos más reconocidos en las celebraciones litúrgicas, están “Cristo nos da la libertad” y “Fiesta del banquete”, de toda una gran cantidad de obras suyas. En la primera edición del Himnario Flor y Canto (1989), publicada por Oregon Catholic Press para la comunidad hispana en EE, UU. , se incluyeron más de 40 canciones de Carmelo Erdozain, aspecto que refleja el aprecio que se le tiene a sus obras.

En conclusión

Los talentosos compositores abordados en este artículo, presentan algunos aspectos en común, han tenido formación académica en música sacra (siguiendo los cánones que pide el Magisterio de la Iglesia), además de estar dirigida con énfasis a las comunidades católicas hispanoamericanas. A eso se suma, que las melodías y letras se caracterizan por ser fácilmente memorizables, con un notable estilo que da gozo al oído, que levantan el fervor de los fieles en las celebraciones litúrgicas y en cualquier encuentro de fe, y lo más importante que implican alabanzas a Dios.

Por: Osvaldo Corrales Jiménez
Escritor y comentarista de temas cotidianos