Como una iniciativa voluntaria sustentada en sus convicciones empresariales en materia de derechos humanos y responsabilidad social empresarial, el Grupo EPM presentó oficialmente su Guía institucional para el relacionamiento y el diálogo intercultural con las comunidades de los pueblos étnicos, documento que orientará su actuación con las comunidades indígenas, afro y rom o gitanos en los territorios donde tiene presencia.

El Gerente General de EPM, Jorge Londoño de La Cuesta, explicó que “se trata de una Guía elaborada por un equipo de funcionarios de nuestro grupo empresarial con el acompañamiento de la Oficina en Colombia del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. Este documento orientará nuestro relacionamiento con estas comunidades en un marco amplio de reconocimiento, entendimiento y respeto mutuo en el ejercicio y garantía de los derechos”.

“Con esta Guía, estamos ratificando nuestro compromiso de promover el respeto por los usos, las costumbres y la cultura de las comunidades étnicas asentadas en los países donde tenemos presencia, así como el diálogo intercultural. Igualmente, refrendamos nuestra voluntad de cumplir con los postulados constitucionales y legales que garantizan sus derechos, como lo hemos hecho en las distintas experiencias que hemos tenido hasta el momento”, dijo Londoño De la Cuesta.

El contenido de esta Guía recibió aportes de algunas organizaciones étnicas con las que el Grupo EPM se relaciona actualmente en distintas partes del país.

Una relación de muchos años

El Grupo EPM se relaciona con los pueblos étnicos en ejercicio de la prestación de sus servicios y en desarrollo de sus proyectos de infraestructura. Así mismo, interactúa con ellos a través de sus programas de responsabilidad social empresarial y de ciudadanía corporativa. El común denominador es el marco institucional para este relacionamiento, sustentado en sus políticas de Responsabilidad Social Empresarial, Derechos Humanos y Ambiental, entre otras.

EPM lideró una de las primeras consultas previas en Colombia, realizada con la comunidad indígena wayuu de la Alta Guajira entre 1999 y 2001, para darle vía libre al parque eólico Jepírachi en su territorio. También lideró en Panamá, en 2004, la consulta previa del primer proyecto hidroeléctrico sometido a este proceso en el país, Bonyic, con la comunidad indígena naso teribe en la frontera con Costa Rica, y recientemente hizo una consulta con la comunidad indígena nutabe de Orobajo durante el proceso constructivo del proyecto hidroeléctrico Ituango. En la actualidad, en el marco de los estudios para el desarrollo de un proyecto eólico en La Guajira, adelanta 15 consultas previas con comunidades wayuu, de las cuales se han protocolizado nueve hasta el momento.

“Además de construir relaciones de mutuo beneficio en el proceso, estas intervenciones las hemos realizado con base en el respeto al derecho de los pueblos indígenas a ser informados de manera clara, oportuna y veraz y a ser consultados sobre cualquier proyecto que se proponga realizar en su territorio, de acuerdo con lo establecido en el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo OIT de la Organización de Naciones Unidas y en otras disposiciones internacionales y nacionales”, indicó el Gerente General de EPM.

Alianzas para mejorar la calidad de vida de las comunidades

Con programas como Electrificación Rural y Agua para la educación, educación para el agua, este último a cargo de la Fundación EPM, el Grupo empresarial ha contribuido a mejorar la calidad de vida de distintas comunidades indígenas y afro en Antioquia, al igual que lo ha hecho con el programa Aldeas, mediante el cual ha construido viviendas y escuelas indígenas con la madera que completa su ciclo de maduración en los bosques plantados en el área de protección de sus embalses, trabajando de manera conjunta con la Gobernación de Antioquia, las administraciones municipales y otras instituciones.

Una experiencia destacable es la del Comité Interétnico del municipio de Urrao, Antioquia, un espacio de participación empresa, instituciones locales y comunidades afro, indígenas y campesinas, creado por iniciativa comunitaria con el objetivo de planificar, coordinar y gestionar, de manera conjunta, el desarrollo de los proyectos de EPM en esta localidad, entre ellos los estudios para un posible proyecto hidroeléctrico en ese territorio, electrificación rural, operación y mantenimiento en línea y cobertura de telecomunicaciones. Este proceso ha posibilitado, además, el fortalecimiento organizativo comunitario, todo lo cual ha sido posible gracias a la suma de voluntades y recursos de un grupo de más de 20 entidades nacionales e internacionales.

“Con la política institucional de derechos humanos aprobada en 2012 por nuestra Junta Directiva, nosotros reconocimos y acogimos los Principios rectores de Naciones Unidas sobre las empresas y los Derechos Humanos como documento orientador en cada una de las actividades que desarrollamos. Esta Guía que estamos presentando hoy, además de orientar las actuaciones de nuestros directivos y funcionarios, se convertirá en un referente para que las comunidades de los pueblos étnicos nos conozcan más y tengan claridad sobre los compromisos que asumimos como Grupo EPM en nuestro relacionamiento con ellas», concluyó el Gerente General de EPM.