Bajo la necesidad de buscar una nueva molécula con propiedades antibióticas, docentes de la Universidad CES lideran investigación en familias de ranas, de la zona del Magdalena Medio antioqueño, con el fin de encontrar en su secreción propiedades curativas.

Se trata de un estudio que, desde hace dos años, se adelanta en la Maestría en Ciencias Biológicas de la Facultad de Ciencias y Biotecnología y donde los docentes Luis Esteban Alzate Basto, Julie Fernanda Benavides Arévalo y Paola Andrea Zapata Ocampo tienen el propósito de generar nuevos medicamentos.

Como respuesta a la obligación de generar nuevas soluciones a favor de la salud, el investigador Alzate Basto afirma que “en el mundo existe una gran necesidad de encontrar nuevos núcleos de medicamentos y nuevas formas de antibióticos. Quizás durante los últimos 30 años no hemos desarrollado nada más que sea innovador y las bacterias están teniendo resistencia muy fuerte a estos medicamentos, por lo que estamos llegando a niveles donde los medicamentos actuales son tóxicos a las concentraciones requeridas y no nos podemos quedar cruzados de brazos”.

Mediante ensayos de tipos microbiológicos y químicos, los docentes han podido determinar cuáles son los componentes moleculares en el veneno de las especies.

Lo que inició con una evaluación inicial de 17 especies en nueve familias de ranas, a la fecha se trabaja con las familias Bufonidae (sapo común); Leptodactylidae (ranas silbadoras) y Phyllomedusidae (ranas mono), las cuales arrojaron buenos indicios de actividades fuertes.

“Como hallazgos hasta el momento, se encontró una sustancia que controla muy bien diferentes tipos de bacterias. Lo que viene ahora es identificar cuál es la molécula exacta. Por esta razón, ya se envió, en la semana del 23 de julio, a Canadá las muestras a un laboratorio para su respectivo análisis”, agregó el biólogo Luis Esteban Alzate Basto.