Lewis Hamilton recibió un regalo muy especial en el GP de Canadá de F1. Con la pole de este sábado, Lewis Hamilton igualó a su ídolo Ayrton Senna con 65 poles en el segundo lugar histórico de la clasificación de pilotos con más primeras posiciones en parrilla y está a tan sólo 3 de igualar a Michael Schumacher. El inglés celebró a lo grande dicho logro por la importancia personal del momento, y es que como reconoció en rueda de prensa, desde pequeño soñaba con emular las cosas que hacía el mítico piloto brasileño.

Pero lo que no esperaba el británico era la sorpresa que recibió tras lograr la pole. La familia de Ayrton Senna le hizo llegar un casco del histórico tricampeon del mundo de F1 a Lewis. El inglés lo abrió a pie de pista y no pudo contener su emoción al ver de lo que se trataba. Levantó el casco para ofrecerlo a los aficionados y poco después no pudo contener las lágrimas.

“No tengo ninguno de los cascos de Senna y este es el trofeo más especial de todos los que tengo en mi casa. Sólo puedo dale las gracias a la familia de Senna porque es un gran honor. Estar ahora en las 65 poles… no puedo estar más feliz”, expresó el de Mercedes en rueda de prensa.

“He igualado a Senna y ahora es lo único en que me centro. Desde que era un niño cuando volvía a casa pensaba ‘si tengo suerte y llego a la F1 quiero emular lo que hacía Ayrton Senna’, y es que no me lo puedo creer. Realmente, no me lo puedo creer. Recuerdo volver del coche y poner un vídeo de Ayrton. Y ahora pienso en eso y veo que es la temporada más difícil de mi carrera. Compito con grandes pilotos y estamos tan cerca, lo que hace que todos vayamos al límite. No puede ser siempre perfecto y hoy he estado tan cerca como he podido de que sea perfecto. No recuerdo haber tenido un momento tan intenso como éste por la presión”, aclaró Lewis, todavía sin dar crédito en rueda de prensa del regalo recibido en el Gilles Villeneuve.