Comienzan a caer las máscaras tras la pretemporada. Lewis Hamilton y su escudería Mercedes, en un segundo plano durante los ensayos del invierno boreal, sellaron con holgura este sábado la primera pole de la temporada de F1 en el Gran Premio de Australia.

El quíntuple campeón del mundo no tuvo que exprimirse a fondo para superar a su rival alemán Sebastian Vettel, autor de un tercer crono a 7 décimas al volante de su Ferrari.

Más tuvo que sudar para mejorar el tiempo de su compañero de equipo, el finlandés Valtteri Bottas (a 1 décima). Hamilton tuvo que dar una última vuelta sin mácula, que fue recompensada con el nuevo récord del circuito de Albert Park de Melbourne (1:20.486).

“Es complicado asimilar plenamente lo que pasa después de una sesión así. Tuve que hacer algo especial para ponerme delante”, confesó el británico. En la tercera parte de las calificaciones (Q3), “mi segunda vuelta fue definitivamente mejor que la primera, lo que no siempre ocurre. Eso requiere muchísima energía”, añadió.

Red Bull presuntuoso

El alemán Sebastian Vettel (Ferrari) y el holandés Max Verstappen (Red Bull) ocuparán la segunda línea.

El monegasco Charles Leclerc, en su primera carrera con la Scuderia, saldrá en tercera línea, junto al francés Romain Grosjean (Haas).

El otro piloto galo, Pierre Gasly, sólo pudo ser 17º. El fichaje de Red Bull no pasó de la Q1, penalizado por una estrategia un tanto presuntuosa de su escudería, que sólo hizo salir a sus pilotos para una vuelta rápida cuando los rivales mejoraron en la segunda salida.

El danés Kevin Magnussen (Haas), el debutante británico Lando Norris (McLaren), el veterano finlandés Kimi Raikkonen (Alfa Romeo) y el mexicano Sergio Pérez (Racing Point) completan el ‘top 10’ de esta clasificación.

Los Williams, en un mal momento, saldrán desde la cola del pelotón.

Toto Wolff, el patrón de las ‘Flechas Plateadas’, había avisado: en la calificación, todo el mundo “bajará su pantalón” y se vería un primer indicio fiable de las fuerzas de cada motor.

¿Farol de Mercedes?

Y eso que Mercedes no cesó de clamar a los cuatro vientos en los ensayos invernales que Ferrari era medio segundo más rápido por vuelta. ¿La escudería alemana iba de farol o es que realmente ha mejorado mucho los últimos días?

“Después de los tests pensábamos que teníamos un buen monoplaza, pero creíamos realmente que estaríamos más atrás”, aseguró Hamilton, de 34 años, después de la pole. Durante la segunda semana de ensayos “simplemente comenzamos a comprender al coche, pero no aportamos ninguna evolución” en Melbourne.

Vettel también se mostró sorprendido, y decepcionado. “Ayer no fue un buen día. Hoy fue mejor pero no en términos de ritmo y de rendimiento”, lamentó.

“Con una diferencia así en las calificaciones Mercedes debería ser favorito, pero mañana es otro día”, avisó.

Vettel sabe que los dos últimos años ganó en Melbourne… sin haber logrado la pole en ninguno de ellos.

Hamilton, por contra, es un maestro de la pole en Australia, con ocho a lo largo de su carrera, pero sólo en 2008 y 2015 acabó llevándose la victoria.