La investigación preliminar en curso de la tragedia en Tlahuelilpan (Hidalgo, México) ha arrojado la primera causa hipotética de la explosión del ducto de Petróleos Mexicanos (Pemex) este 18 de enero, según comunica el fiscal general mexicano, Alejandro Gertz Manero.

Haciendo hincapié en que esta información puede variar en el transcurso del peritaje, Gertz Manero indica que la fricción generada por el roce entre las personas que se movían alrededor de la fuga de combustible habría creado la chispa detonante del estallido que provocó la muerte de al menos 76 personas.

“Muchas de las personas usan ropa de contenido sintético, que tiene también la posibilidad de generar reacciones eléctricas”, indicó el fiscal general, subrayando que en el momento del siniestro ese ducto estaba cargado con gasolina “de muy alto octanaje” que genera “una serie de gases de una gran letalidad”.

“Ese movimiento de tantas personas en un área cargada de gases, y que además de los contenidos líquidos pudo haber generado esa explosión”, añadió el funcionario este sábado en rueda de prensa.

Por otra parte, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, había afirmado que no se descarta que detrás de la tragedia haya habido un acto de sabotaje por parte de quienes se dedican a las “actividades ilícitas” del “huachicoleo”, como se conoce popularmente el robo de combustible en el país latinoamericano.

“Vamos a hacer que se sepa la verdad y se castigue a los responsables”, aseveró el mandatario respecto a la explosión, por la que nadie ha sido detenido ni sindicado.