Kwin Boes, condenado este miércoles por una corte de Indiana (EE.UU.) por haber matado a su hijo de 3 meses, fue atacado por el tío del bebé, Jeremiah Hartley, quien le propinó varios golpes en la cara. El atacante, que fue reducido por los agentes y ahora podría pasar hasta 179 días de prisión por desacato, también se enfrenta a cargos de delito menor por agresión.

La madre de Hartley y abuela del bebé fallecido explicó al canal WEVV que no tenía ni idea de que su hijo estaba planeando atacar a Boes. «No sé si le molestó escuchar a cuánto tiempo lo condenaron [a Boes] o si solo estaba molesto por [la muerte de] su sobrino. Este es un crimen horrible», lamentó Lisa Hartley.

Parker Boes murió a causa de un traumatismo craneal por fuerza contundente, a manos de su padre en el 2018. Kwin Boes fue sentenciado a 25 años: pasará 19 en prisión y 6 en libertad laboral, como parte de un acuerdo de culpabilidad. También fue condenado a cubrir los gastos funerarios del pequeño.