Jorge Delio Bravo Brenes, la voz humanista, poderosa y llameante; incandescente cual sempiterna tea que lo consume todo a su alrededor, aun hoy en día. Jorge, nuestro poeta mayúsculo al que recurrimos ante el ahogo social, la desolación humana o los trajines de la vida es, también, a quien frecuentamos cuando el amor, la tierra y la ancestralidad azotan nuestras pieles con sus látigos que ciñen los gajos de nuestras carnes, huesos y espíritu. Jorge, nuestro Jorge Debravo, ese hombre mítico que logró estampar su nombre con letras doradas en el celaje de las letras costarricenses; y quien tuvo tal trascendencia como ser humano y poeta que, incluso, el Día Nacional de la Poesía en Costa Rica se origina gracias a su natalicio.

Al igual que John Keats, Heinrich Von, Freddy Mercury, Nino Bravo, o un José Capmany, este último también costarricense; la vida de nuestro poeta fue corta como una estrella fugaz que momentáneamente deslumbra a su paso con su estela y, sin embargo, intensa, extraordinaria y prolífica en todas sus formas. Nació en Turrialba, San José, en 1938. Según nos describe el escritor Adriano Corrales: “De origen campesino y proveniente de una familia de agricultores pobres¹. Pero tanto alcance tuvo su obra que aún hoy los poetas ticos desearían pisar sus peldaños, mientras, otros, quejumbrosos ante la figura ya mítica y consolidada de nuestro hermano mayor, se lían contra su poesía pues el galillo no les alcanza para esas notas agudas de nuestro célebre poeta.

Según se cuenta, nuestro baluarte sufrió el deceso a causa de un conductor ebrio. Curiosamente, su muerte, de ese modo tan aparatoso, se ve impregnada de simbolismos; pues, la cultura de las letras, del conocimiento noble y el arte, se enfrentó a la arrolladora cultura que carga consigo la velocidad, la diversión y la embriaguez. Y nos ganó, nos “molió” entre sus llantas junto a nuestro titán, pues ella es trasportada por toda una maquinaria dispuesta a asesinar la mínima muestra de lucidez o el nimio asomo de valía de un erudito. Ahora bien, volviendo a lo nuestro, pues el motivo primordial de este artículo no es la queja social, sino la de enaltecer su figura, resulta que una vida tan llena de luminiscencia como la suya y, ante todo, del poder transformador en su excelso mensaje, hizo que este no pasara desapercibido para nadie pues era avasallador…

Homenaje a Jorge Debravo en el marco del Bicentenario

La Antología del  bicentenario de Centroamérica, (Ayame Editorial, México, 2021) una obra en la cual escritores, poetas y pintores de Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica y Panamá se dieron cita para conmemorar los doscientos años de nuestra independencia, esta  floreciente antología brinda homenaje a varias figuras importantes de las letras centroamericanas; bajo el cobijo y dirección del columnista internacional nicaragüense (gestor y coordinador general de este magno proyecto), Carlos Javier  Jarquín, y en complicidad con los coordinadores de cada país participante y Ana María Ayala escritora, poeta, editora y Directora general de la editorial Ayame Editorial en México y Estados Unidos, se hizo realidad este proyecto. Carlos Javier, en su momento mencionó que “esta obra es independiente a toda ideología política, interés económico y credo religioso. Nuestra visión es hermanarnos a través del arte y enviar una cordial invitación, para conocer, promover y difundir, las similitudes culturales y artísticas, que como centroamericanos, compartimos”.

En Costa Rica se decidió, por votación unánime, que su retrato -obra del dibujante ramonense, José Eduardo Torres Madrigal, el cual fue avalado a través de una declaración jurada por la esposa del poeta, Margarita Salazar Madrigal, y por sus hijos Lucrecia y Raimundo Bravo– abriera la sección de escritores representantes por Costa Rica en esta histórica antología.

El retratista José Eduardo Torres Madrigal nos comenta: “Para mí fue un gran honor, haber sido seleccionado para retratar a lápiz al laureado poeta costarricense Jorge Debravo. Un privilegio de los que pocos gozarán, y un compromiso para con ustedes y con la editorial. Sin lugar a dudas, esta fue una experiencia única que me ayuda a constituirme como artista. La verdad que me encuentro muy feliz por el resultado”.

En la presentación oficial de dicha antología, que se realizó virtualmente el pasado 19 de septiembre, se contó con la participación de Margarita Salazar, su esposa, y, también, con la presencia de sus hijos. Este libro, que ya se encuentra en Amazon, recoge, además, la participación de 16 invitados por Costa Rica: 6 narradores, 6 poetas y 4 artistas plásticos.

Por lo tanto, a causa del legado poético y humanístico de nuestro gigante de las letras, el cual irrumpe cualquier frontera temporal; sea por siempre condecorado con los más grandes honores nuestro mejor exponente poético, en nuestro suelo y ante el mundo. ¡Bienvenida sea su decorosa presencia en nuestra Antología del Bicentenario de Centroamérica!

Comparto el mensaje que la familia del poeta Jorge Debravo quiere compartir:

  • Muy agradecidos por haber seleccionado a Jorge Debravo como representante de la poesía costarricense. Como familia nos sentimos orgullosos de participar en una actividad donde el arte ha sido símbolo de unión de pueblos que han compartido una historia. Nuestro agradecimiento al director del proyecto, Carlos Javier Jarquín, Editorial Ayame y a todos los que han hecho posible este proyecto por tan extraordinaria labor. Solamente, a través de su gran empuje y tesón se pudo alcanzar el objetivo de conformar y publicar La Antología del bicentenario de Centroamérica.

Familia del poeta Jorge Debravo: Margarita Salazar, la esposa, Iris Lucrecia y Raimundo Bravo, hijos del poeta.

En este video podrá mirar un vídeo en el cual José Tórrez, autor del retrato nos conversa sobre su participación en la Antología del Bicentenario:

  1. Corrales, Adriano. Jorge Debravo: el hermano mayor. Revista Comunicación. Volumen 16, pp.27-33.
  2. Debravo, Jorge (prólogo de Carlos Francisco Monge). 2013. Obra Poética. San José de Costa Rica. Editorial Costa

Por: Óscar Leonardo Cruz Alvarado
(Calú Cruz). Calú es el organizador del Certamen Literario Luis Ferrero Acosta y de la Birlocha Literaria, ambos de Orotina. Ha escrito tres libros de cuentos: Cuentos de mamá muerte (2012), La corrosión de los Entes (2016) y El eco de los durmientes (2018). También, ha participado en las antologías “Vía 28” y “Nueva poesía costarricense”.  Sus obras han estado a la venta en estanterías estadounidenses, nicaragüenses, uruguayas y en las librerías más relevantes de Costa Rica. Colegiado distinguido por el Colypro y ganador del Certamen Brunca 2021. Además, fue el Coordinador designado por Costa Rica para la Antología del Bicentenario de Centroamérica, (Ayame Editorial, México, septiembre 2021).