La medicina tradicional o alopática todavía no le da crédito a las vías alternativas de la Homeopatía y Naturopatía, al considerar que esos son campos demasiado imprecisos y subjetivos científicamente. Sin embargo, en el caso de la homeopatía, esta representa todo un campo maravilloso donde la sabia naturaleza creada por Dios busca soluciones y respuestas a tantas enfermedades humanas.

Claro, en la homeopatía se dan hechos muy especiales dignos de llamarse “milagrosos” que el campo de la química tradicional no puede explicar, así por ejemplo según las condiciones o propuestas del italiano Amedeo Avogrado (a veces tenidas como leyes) en la materia del universo, las sustancias (aun en sus estados coloidales) tienen grados de disolución y proporcionalidad, siendo el grado 12 el máximo, en tanto después de ese grado ya no hay ni átomos ni moléculas en un compuesto o mezcla, en una solución mayor.

Para entenderlo mejor digamos que si ponemos en un vaso con agua un poco de azúcar, en los primeros grados de concentración habrá una serie de sustancias químicas que son las que forman el azúcar común que consumimos en nuestro hogar, pero si esa mezcla de agua y azúcar empezamos a diluirla con más y más agua, se llegará a un grado (potencia 12) en el cual habrá solo agua y nada del azúcar que originalmente se había agregado. Pero se sabe que en la preparación de tinturas homeopáticas, en una sustancia solvente como el agua aun después de la doceaba potencia, esta no pierde sus propiedades curativas.

La posible respuesta o teoría es que, si un solvente como el agua o alcohol después de ser sometido a la influencia al principio de cualquier sustancia más pesada o activa molecularmente, todavía al cabo de infinitas disoluciones (dinamizaciones en términos homeopáticos) poseerá en su estructura molecular una información terapéutica, de manera similar como ocurre en los genes los cuales tienen la ingeniosa capacidad de transmitir miles de variables a la descendencia, de los seres orgánicos según la especie.

Entonces a esas propiedades del agua dinamizada se le puede llamar “memoria del agua” y en el caso de las propiedades de las soluciones homeopáticas (tinturas madre) hemos de ver que son una especie de “agua bendita” con capacidades curativas a pesar de que la ciencia tradicional no siempre pueda explicar como actúa en sí, pero aquí lo más importante es sentirse curado y dejar ese escepticismo “neotomasiano” de ver solo con los ojos físicos para creer, en lugar de ver con tan solo los ojos de la fe.

Prosiguiendo con los fundamentos homeopáticos se ha de agregar que el comportamiento de la mayoría de las enfermedades es producto de la combinación o vinculación mutua de lo emocional (psíquico) con lo corporal (somático). Entonces, una mente cargada de sentimientos de odio, tristeza y depresión intentará agredir al cuerpo con disfunciones hepáticas, digestivas, neurológicas, patologías citológicas (cánceres) y un sinnúmero de males. Aun así, el principal error de la Medicina convencional (alopática) es la de tratar por separado los síntomas psíquicos con respecto a los somáticos.

En cambio en la Homeopatía, desde el principio del tratamiento de un nuevo paciente, se le considera y estudia la parte psíquica como primer nivel jerárquico sobre la parte vegetativa (orgánica en realidad). Así la terapia homeopática deberá lograr una apertura emocional del individuo, para tratarlo posterior y gradualmente, en la parte corporal.

Respecto al tiempo de terapia homeopática, hay casos donde la cura se da con prontitud y donde el equilibrio psíquico y somático se logra gracias a que la cronicidad de las molestias no era tan dilatada o aguda. Pero los factores ambientales, de alimentación y sociales son muy determinantes en la presencia de enfermedades.

En cuanto a los factores ambientales, se tiene que una buena calidad de salud dependerá en mucho del lugar donde se vive, de las relaciones familiares y del vecindario o lugar de trabajo; en cuanto al factor alimentario, una buena salud estará muy definida por la clase de alimentos que se ingieren, caso contrario sucederá si la persona ingiere cosas que le perjudiquen su buena condición física.

Respecto al factor social, es determinante en gran parte una serie de convencionalismos tales como qué se debe comer para estar a la moda, o según las actividades laborales, si hay mucho ajetreo y poco tiempo para comer, entonces la gente tiene una alimentación deficiente o cargada de sustancias artificiales de gran perjuicio para el organismo, sin obviar el factor cultural que induce a las personas a las adicciones al licor, cigarrillos y narcóticos como marihuana y cocaína, principalmente.

También están los factores fisiológicos (funcionales de los órganos) donde es necesaria una correcta actividad física (al practicar deportes y ejercicios de gimnasia) para una buena salud, luego la contaminación del Planeta por los vehículos y excesiva industrialización son factores que provocan mucho daño. Esa serie de aspectos (casi todos inducidos) son los que influyen significativamente en los seres humanos, por eso la Medicina en general siempre tendrá su gran quehacer.

En el caso de la ciencia homeopática se ha de ver que ésta no se queda en un solo punto, sino que su campo de estudio es muy extenso, profundo y de constante experimentación con raras o nuevas sustancias, llevadas al laboratorio.

En algunos países, aun no se tiene plena conciencia de la efectiva acción de la homeopatía, incluso para muchos ese campo significa charlatanería y empirismo comparado con la brujería y esoterismo, sin embargo en lugares como Inglaterra, Bélgica y España, la homeopatía es respetable, tanto así que hay hospitales homeopáticos, laboratorios y varias farmacias dedicadas al cien por ciento en esa actividad.

Por: Osvaldo Corrales Jiménez
Comentarista de temas cotidianos