Imputan a presuntos responsables de suministrar escopolamina en zona rumbera

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La Fiscalía General de la Nación imputó cargos contra 4 personas que son acusadas de suministrar escopolamina en la zona rumbera de Bogotá, afectando a los clientes que frecuentan esta zona.

Los delitos que se les endilga son secuestro, extorsión y concierto para delinquir, luego de conocer que al parecer estaban organizados para robar a sus víctimas dopándolos.

Los imputados son Estefanía Rodríguez Tejada, Laura Nieto Ojeda, Edwin Gutiérrez Rodríguez y John Fredy Pérez Bustos.

La modalidad que utilizaban según el ente acusador era que suministraban escopolamina mezclada con licor en los bares y establecimientos comerciales nocturnos para poder robar en los apartamentos y desocupar las cuentas bancarias de sus víctimas.

Los sectores y lugares de mayor frecuencia de los presuntos delincuentes están ubicados en la calle 90 y la famosa Zona T.

La situación se le agravó a Laura Nieto Ojeda a quien se le imputó el delito de secuestro extorsivo agravado por el homicidio del médico Carlos Herrera Merchán, en hechos acaecidos a finales del mes de mayo de 2017.

La fiscal del proceso penal anotó en la audiencia de imputación de caros que Laura trabajaba en equipo y que la modalidad era conquistar a los hombres que frecuentaban los bares y si la víctima resultaba ser gay su esposo era quien lo conquistaba.

“Les invitaba a una copa, les adicionaba el alucinógeno y luego en un taxi eran llevados a las casas o apartamentos de las víctimas”, indicó la fiscal.

Luego de llevarlos a un apartamento de la capital, los torturaban y amenazaban, hostigándolos con cigarrillos encendidos en varias partes del cuerpo con el fin de obligarlos a entregar las claves de sus tarjetas y con esto poder desocupar sus cuentas desde los cajeros electrónicos.

El testimonio de una de las víctimas fue fundamental para que funcionarios del Cuerpo Técnico de Investigaciones, CTI, de la Fiscalía recopilara pruebas y diera con el sitio donde eran llevados los incautos clientes de los bares.

La Fiscalía logró establecer que un apartamento de la localidad de Usme, al sur de Bogotá, eran llevadas las víctimas.

Dentro de las víctimas están reconocidos comerciantes y empresarios quienes se abstienen de presentar denuncia formal por temor a perder la relación con sus familias.

Los capturados e exponen a penas cercanas a los 40 años de prisión aún más al endilgarles el homicidio del médico neurocirujano, Carlos Fabián Herrera Merchán, quien permaneció desaparecido varios días luego de salir de un bar en el norte de Bogotá.


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