Cuando intentaba ingresar al terminal marítimo de Cartagena fue sorprendido el conductor de un camión que contenía más de una tonelada de clorhidrato de cocaína.

Las autoridades lograron detectar el alijo luego de una inspección realizada con apoyo de los perros antinarcóticos.

El cargamento estaba escondido en sacos con alimento perecedero, pero fue detectado por miembros de la Policía Metropolitana de Cartagena.

En total fueron 1.649 kilos de cocaína en 1.636 envolturas en forma de panelas, los cuales pretendían ingresar en contenedores para ser enviados al parecer a San Andrés Islas y de ahí a Europa, según la versión entregada por los entes de investigación.

El conductor, la droga y el automotor fueron puestos a disposición de las autoridades judiciales.