Vivimos en una época violenta y amoral. Y es obvio que es así, la violencia y la falta de valores moral es un mal que corroe los cimientos de nuestra sociedad, para abordar con rigurosidad este fenómeno es imprescindible saber que emiten los medios de comunicación, cómo influye la violencia y la moral en los receptores de la TV, Prensa y Radio, cuales son los efectos que puede provocar ver reiteradamente imágenes violentas llenas de sexo, droga, prostitución y falta de valores, actualmente vivimos en una sociedad consumista en donde los medios de comunicación devoran la actualidad y la desechan; la información pierde la posibilidad de formación y se convierte en una noticia que incita a la violencia y prostitución.

Estamos saturados de información y faltos de conocimiento. Sin embargo, el poder de socialización de los medios es inconmensurable, sobre todo de la televisión que tiene un efecto demoledor y sutil, ya que moldea día a día nuestras creencias y actitudes, haciéndonos a su imagen y semejanza.

Ya nadie pone en duda de que la televisión es la principal fuente de información y socialización, aunque más que socializar y humanizar desinforma y deshumaniza. Se puede aseverar sin exageración que más de la mitad de los programas de la televisión contienen algún tipo de violencia y conductas inadecuadas.

En la actualidad nos bombardean con anuncios, ofertas, informaciones, modas y distracciones en la pantalla televisiva, en los periódicos amarillistas, las revistas y el Internet, para impactarnos, y despertarnos de nuestro sueño colectivo, es así como las cadenas de TV recurren a estímulos cada vez más fuertes y provocadores. La violencia y la incitación a cambiar las costumbres es muy eficaz a la hora de captar la atención, casos patéticos:

  • Fugitivos
  • Viuda negra
  • La patrona
  • Rosario tijeras
  • El capo
  • El estilista
  • Avenida Brasil
  • La gata
  • Los tres caínes
  • Lucerito
  • Amar y vivir
  • Infierno
  • La alternativa del escorpion
  • Perfume de agonia
  • Las dectives y el victor
  • La piloto
  • El señor de los cielos
  • Los pecados de ines de hinojosa
  • Sin tetas si hay paraiso
  • etc, etc

Por su contenido sexual, violento, polémico o considerado inconveniente, en la década de los ochenta y noventa fueron sacadas del aire total o parcialmente en otros países. El gobierno venezolano sacó del aire muchas de estas series producida en Colombia y que en América Latina registró altos índices de audiencia, por considerarla unos programas perjudiciales “para el equilibrio psicológico y social” de los niños y adolescentes.

El fenómeno de la TV lleva consigo la desatención de otros deberes familiares o relacionados con el estudio, y una gran influencia de los modelos y estilos de vida que le ofrecen, superior en ocasiones a la que correspondería a los padres. Pero lo más preocupante es el aumento, a su vez, de los contenidos violentos de la programación televisiva, que empiezan a reflejarse, especialmente, en comportamientos de niños y jóvenes: a causa de una psicología aún inmadura, tienden a convertir en héroes a algunos de los personajes y a imitarlos, de ahí el crecimiento en Cartagena de la delincuencia, las pandillas, aunque la alcaldesa manifieste que ya estas no existen, embarazo no deseado, prostitución y homosexualismo.

Los agentes de socialización que nos integran en la sociedad, se han clasificado tradicionalmente en dos grupos. De un lado, aquellos que van a influir de forma importante en nuestra forma de ser y en la formación de nuestra personalidad, como los padres, la escuela, la familia y nuestros primeros amigos. De otro lado, aquellos que actúan directamente en el desarrollo de nuestra personalidad, en nuestra forma de actuar: grupos de amigos, compañeros, medios de comunicación, etc.

Lo que con este Articúlo quiero plantear es que la televisión, como tal, ha pasado a pertenecer al primer grupo, junto con los padres, la escuela y la familia. Es decir, que la influencia de la televisión como transmisora de información ha aumentado hasta el punto que, si las tendencias continúan como ahora y los niños pasan más tiempo delante de la televisión que con sus padres, esta se convertirá en uno de los principales educadores de niños y jóvenes, que captan todas los mensajes televisivos y retienen los más impactantes.

De ahí la, Incitacion de nuestra TV a la violencia

Por: William Hundelhausen Carretero
Presidente Nacional APIC

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