Incontinencia urinaria, una enfermedad que afecta la calidad de vida de las personas

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Se considera la incontinencia urinaria como toda pérdida involuntaria de orina, que afecta la calidad vida de millones de personas en el mundo, se calcula que su prevalencia estimada está entre el 20 y 30 por ciento en la población en general, con una elevación en la incidencia hasta el 30 y 40 por ciento en las personas de mediana edad y hasta un 30 y 50 por ciento en los ancianos.

Se ha demostrado que la incontinencia urinaria afecta al 69 por ciento de las mujeres y al 39 por ciento de los hombres, sus factores de riesgo pueden ser embarazo, tabaquismo, obesidad, la edad, infecciones, deterioro funcional y cognitivo entre otros.

De acuerdo con el doctor Dr. Mauricio Plata Jefe del Departamento de Urología de la Fundación Santa Fe de Bogotá esta enfermedad  “estudios realizados a nivel mundial demuestran que la enfermedad si se puede prevenir; su prevalencia es muy similar a la del resto de países de Latinoamérica y Estados Unidos, depende de dos factores fundamentales uno la edad del paciente y dos el género y eso nos deriva de una vez a los diferentes tipos de incontinencia urinaria”

Existen diferentes tipos de incontinencia, que se clasifican de acuerdo a su etiología:

  • Incontinencia de esfuerzo: Es el escape involuntario de orina al toser, correr, reírse, saltar entre otras actividades de esfuerzo. Su frecuencia es mayor en las mujeres y aumenta con la edad, su prevalencia puede llegar a ser hasta el 40 por ciento en mujeres mayores de 50 años.
  • Incontinencia que se produce por la vejiga hiperactiva: Es el escape de orina producido por su urgencia. La frecuencia de este tipo de incontinencia aumenta con la edad en hombres y en mujeres, pero es similar en los dos sexos. Por otro lado, su prevalencia varia en los varones adultos entre el 10 y el 26 por ciento y en las mujeres adultas entre el 8 y el 42 por ciento y aumenta con la edad.
  • Incontinencia mixta: Asociada con los dos anteriores

De acuerdo con el doctor plata esta patología, especialmente cuando está relacionada con el síndrome de vejiga hiperactiva“puede afectar a todos los grupos de edad, aunque el incremento es progresivo a medida que aumentan los años siendo la población geriátrica la de mayor incidencia. No predomina en ningún sexo, tanto hombres como mujeres tienen la misma probabilidad de padecer esta condición”.

Aunque para algunas personas resulte difícil discutir este tema con el especialista, es importante que lo haga si los síntomas alteran sus actividades sociales, laborales y personales. Su diagnóstico es muy sencillo, ya que es el paciente es quien detecta la enfermedad porque presenta pérdida o escape de orina.

Determinación de la severidad de la enfermedad

  • Diario miccional: las personas deben llenar durante tres días una hoja en donde anota el número de veces que orina y sobre todo el número de micciones y de volumen que tiene durante los tres días, eso nos da una idea de la severidad de la frecuencia urinaria, del escape del volumen de líquidos que produce una persona y de las veces que se levanta en las noches.
  • La prueba del protector: consiste en que las pacientes mujeres se pongan un protector durante 24 horas, durante ese tiempo se verá la ganancia de peso que tiene el protector y así determinar la severidad de la incontinencia urinaria.
  • La urodinamia: es un examen que permite valorar la función del tracto urinario y así categorizar la incontinencia del paciente y saber qué tipo de incontinencia presenta y definir el tratamiento adecuado.

Tratamientos para la enfermedad:

  • Rehabilitación del piso pélvico o ejercicios de fortalecimiento muscular del piso pélvico con electro-estimulación: es una terapia que la realizan habitualmente fisioterapeutas expertos en piso pélvico, ésta funciona muy bien en casos de incontinencia leve.
  • Procedimiento quirúrgico: se realiza en pacientes con incontinencia urinaria de esfuerzo de moderada a severa, este procedimiento se por medio de la utilización de cintas libres de tensión, que evitarán el escape de orina que sucede cuando se ríe, estornuda, levanta objetos o hace ejercicio. Esta cirugía ayuda a cerrar la uretra y el cuello de la vejiga.
  • Medicamentos: en el caso de incontinencia urinaria de urgencia cuando es moderada y afecta la calidad de vida se recurre a tratamientos con medicamentos que disminuyen las contracciones anormales que la vejiga puede tener, reduciendo la pérdida involuntaria de orina.
  • Estimulación eléctrica: se pone un marcapasos a la vejiga haciendo estimulación de un nervio que es el nervio tibial posterior.
  • Aplicación de toxina botulínica: inyección de este producto al interior de la vejiga para paralizarla y así minimizar las contracciones.

El doctor Plata, finaliza asegurando que “cuando un médico se enfrenta a un paciente que padece la enfermedad, tiene todas estas opciones pero debe evaluar cada una de las variables clínicas, para que de esta manera el paciente pueda mejorar su calidad de vida y obtener el mejor tratamiento.