La vida de millones de personas se reescribe diariamente al recibir un diagnóstico médico. Una patología puede replantear la realidad de cada una de ellas, de sus familias y sus seres queridos. Desde ese momento, las posibilidades de tratar o superar una enfermedad dependerán, en muchos casos, del acceso que el paciente tenga a las terapias de calidad que necesita.

De acuerdo con Diego Forero, gerente general de Pfizer para Colombia y Venezuela: “Se trata de un desafío que solo puede ser resuelto de manera conjunta por la comunidad científica, los profesionales médicos, el sistema institucional de salud y la industria farmacéutica.” “Por eso Pfizer, a lo largo de sus 65 años en Colombia y más de 160 en el mundo, ha dedicado importantes esfuerzos a la investigación y desarrollo de terapias innovadoras para distintas patologías, entre ellas el Cáncer de Mama”.

“Las últimas cuatro décadas han mostrado una significativa evolución en el manejo del cáncer que ya no debería ser sinónimo de muerte, por cuenta de los avances en materia de investigación científica” señala Forero. Sin embargo, dentro del panorama del Cáncer de Mama, existen desafíos como el Cáncer de Mama Metastásico, el cual además del seno se disemina a órganos vitales como hígado, pulmones, cerebro, y puede llegar a afectar también el sistema óseo. “Se trata de un estadio avanzado de la enfermedad en el cual los desafíos son múltiples, no solo en términos físicos, sino emocionales, familiares y de supervivencia económica, que constituyen un reto para la sociedad en su conjunto” explica el gerente general de Pfizer en Colombia y Venezuela.

En América Latina, las necesidades relacionadas al cuidado de estos pacientes son aún más profundas y requieren un mayor enfoque. Resulta indispensable, establecer prioridades y focos de acción para disminuir cada vez más las posibilidades de desarrollar esta enfermedad, que para el 2004 alcanzaba alrededor de 1.100 millones de casos a nivel mundial, según datos de la World Health Organization, WHO .

La llegada al país del primer desarrollo de un nuevo tipo de terapia enfocada en mejorar el pronóstico y la calidad de vida de las mujeres afectadas con Cáncer de Mama Metastásico, CMM, representa un avance esperanzador y sin precedentes desde una perspectiva científica y médica.

Esta noticia tiene lugar en medio de una importante articulación de esfuerzos de Pfizer con la Unión Latinoamericana Contra el Cáncer de Mujer ULACAM. “Se han evidenciado avances, pero resulta indispensable seguir trabajando desde una visión interdisciplinaria y con enfoque integral la realidad de estos pacientes. Por esta razón se lanzó en octubre la iniciativa “Misión Contra Reloj”, como un llamado a la acción sobre la necesidad de actuar con celeridad frente a esta población, pues como hemos constatado, en esta enfermedad cada minuto cuenta”, señala Diego Forero.

A lo largo de su historia en el país, cada uno de los colegas de Pfizer ha forjado relaciones basadas en la ética y la confianza con todos los actores del sistema; esto permite que actualmente la compañía pueda lograr avances significativos como este y trabajar en una visión integral del modelo de atención que requieren pacientes de diversas patologías, entre ellas, la población afectada con Cáncer de Mama Metastásico.