Este término es muy usado y es tan popular en nuestras interacciones diarias y más en tiempos de reclusión. Casi todas las terapias psicológicas y técnicas de autoayuda la recomiendan porque ayudan a utilizar el silencio en medio del caos, a tanta información de las redes sociales o del hogar.

Me sorprende cuanto está cambiando las formas de socializar y en el trabajo hayan personas, que se quejan porque les falta el tiempo, y a ótras les sobra. Reflexionemos amorosmente para que nos rinda el tiempo del cuido, del estar en conexión consigo; sin estar atiborrada de actividades que las mantienen ocupadas, sin la posibilidad de nutrir su yo, alma, self, energía, espiritu…

Estos tiempos de reclusión complementados, con el buen uso del método de la Introspección, pueden ayudar a sanar heridas emocionales, cultivar el autoconocimiento y autonomía.

Este término viene del latín introspicere, del mirar en el interior o inspección interna, que nos induce a «mirar al interior subjetivo», del sujeto para conocer sus estados mentales, emocionales, reflexivos, en relación con diversas situaciones, de interrogarse a respuestas ante eventos.

Interpreta, reinterpreta, reflexiona con sus procesos cognitivos emocionales in situ o pasados, al rememorar situaciones que le produjeron alteraciones o placer…
Es la capacidad para obsevar, atender, entender y conectar con nuestro mundo interno y saber ¿quién soy, dónde estoy, qué estoy haciendo, y qué quiero y necesito?.

La introspección es la capacidad reflexiva inmediata que posee la mente en su accionar diario, ese estar alerta o consciente y que muchas veces está dormida u ocupada con «distracciones» del consumo o mercado productivo, y hay veces que parecería una caja de resonancia en algunas personas; pero somos los más evolucionado y hermoso en la cadena evolutiva.

Casi siempre nos dejamos arrastrar por la corriente del río humano, pero nuestros sentidos actúan con la conciencia para darnos cuenta, y no es ese estar en piloto automático, condicionado a accionar sin pensar, es ese estar consciente de sus propios estados con un pensamiento intuitivo e inteligente.

En la psicología, la introspección es un método por el cual el sujeto describe su experiencia consciente, en cuanto a lo sensorial, afectivo o imaginativo.

Muchas escuelas psicológicas las aplicaron de diversas formas y en interacción con el psicólogo, terapeuta, analista, que accede a observar experimentalmente la actividad del sujeto.

La escuela psicoanálitica recurrirá a la «asociación libre» del inconsciente y la psicologia cognitiva usa los pensamientos y el individuo puede ser observador de sus procesos internos y toma en cuenta las motivacines conductuales.

Recordemos al padre de la Psicología Experimental W. Wundt y su Laboratorio de Psicología en la ciudad de Leipzig (1879) con el estudio de la experiencia inmediata( procesos internos conscientes del organismo o individuo en su reacción al ambiente) en contraposición a la mediata (la cual consistirá en la medida objetiva de estímulos, dependiente de la física) y en este sentido, la introspección era la única herramienta válida para el estudio de los fenómenos que dependian de la psicología ( con uso del tiempo de reacción a los estímulos, o la asociación léxica y se imponía cierto control a la presentacion de los estímulos experimentales) incluyendo mediciones electrofisiológicas, a partir de las cuales inferir- del modo mas objetivo posible- los procesos internos.

También, el estudioso de la fenomenología Franz Brentano usa el método introspectivo porque investiga el pensamiento – análisis de los procesos internos, que se desencadenan para resolver un problema- con una notable diferencia de la intencionalidad .

Se desarrolla la introspección retrospectiva en la Escuela de Wuszburgo en Baviera (Alemania), donde el sujeto debería recordar a posteriori, qué procesos de orden superior necesitó para resolver una situación difícil, altamente estructurada y replicable.

Actualmente con la Filosofia Oriental, aplicada en Occidente, tenemos por ejemplo: el Mindfulness, que es una terapia de mentalización de atención plena o consciente con la reestructuración cognitiva. El Mindfulness es una forma de meditación Budista, sin matices religiosos, donde se controla el dolor, atención plena, externa y a los procesos internos, una especie de «mente testigo» osea la conciencia profunda del discurso interno , donde el individuo se desprende de yoes y de toda tentativa de identificación con él. Darse cuenta en ser sintiente, reflexivo, consciente al pensar y sentir emociones. En la reestructuración cognitiva, el paciente tiene que entender su papel clave de accionar, de lo que piensa, sobre lo qué hace y siente y luego la detección de esquemas desadaptativos y las distorsiones cognitivas de ese malestar, para luego modificarlos por otros pensammientos. En realidad es una introspección retrospectiva.

Vayamos a la aplicación de la Introspección:

  1. Estar sin apuro: elegir un lugar o espacio cómodo y tranquilo, para la aplicación de la introspección.
  2. Examinar el pasado, inmediato o profundo con preguntas, de cuáles han sido mis errores más frecuentes? ¿ qué circunstancias favorecieron mis logros (las metas o logros que me satisfacen), en qué momentos o circustancias he sentido fallas del carácter, de personalidad?
  3. Identificar valores o necesidades insatisfechas, la ausencia de respuestas frente a preguntas, o las dificultades de responder, precisar metas en algún aspecto de la vida-
    Es importante detenerse en esa carencias que causan dolor , angustia…visualizas y percibir soluciones.
  4. Precisar errores con una autocrítica constructiva e identificar esos baches que le causan malestar, pueden ser emocionales, mentales o producidos por agentes externos. Es ubicar las barreras que le impiden avanzar -pueden ser sentimientos de culpa, traumas, enojos…
  5. Reconocer nuestras fortalezas y debilidades para tomar decisiones con un cambio de actitudes para renovarse o reconstruirse en varios aspectos de su vida. ¿Qué factores de mi personalidad son mi fortaleza y qué voy a cambiar ahora?, con unas metas estructuradas para efectuar el cambio.

«Con amor y paciencia, nada es imposible» (Daisaku ikeda) o «La paciencia es la más heróica de las virtudes» (Giacomo Leopardi).

Por: Ana Anka