Las ballenas azules son comedores muy selectivos. Y no es porque son melindrosos respecto a la comida, sino porque lo que les importa es el tamaño de la comida. Los gigantes del océanos evitan pequeños grupos concentrados de kril, eligiendo mejor tragar parches masivos de pequeños crustáceos.

Los científicos explican este comportamiento al teorizar que para las ballenas buscar comida requiere enormes cantidades de energía, forzándolas a discernir sobre que alimentos flotantes valen la pena el esfuerzo.

En el siguiente video, capturado por investigadores de la Universidad Estatal de Oregón, puedes observar a un ballena azul hambrienta en busca de su comida. Los científicos utilizaron un drone para filar la toma aérea en las costas al sur de Nueva Zelanda y aseguran que la filmación ilustra la hipótesis de alimentación.

El video, narrado por Leigh G. Torres, líder de la expedición e investigador principal en el Instituto de Mamíferos Marinos del estado de Oregón, nos da una nueva perspectiva de cómo comen las ballenas y como deciden que alimentos valen su tiempo.

“Estudios que crean modelos que como las ballenas azules se alimentan, teorizan que no pondrán energía en su alimentación en bancos de presas con recompensas pequeñas,” explica Torres en un comunicado de prensa. “Nuestro video muestra ésta teoría en acción. Podemos ver a la ballena tomando decisiones, lo que es realmente extraordinario debido a que las observaciones aéreas de las ballenas azules alimentándose de kril son inusuales.”

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