Este domingo, al menos un centenar de japoneses participaron en ritual anual de la “purificación”, que se realizó en el Teppozu Inari de Tokio.

En la ceremonia, los participantes —un grupo de hombres y mujeres— acostumbran a leer escrituras sagradas y bañarse con agua helada, símbolo de la purificación en honor a Año Nuevo.

Por tradición, para participar en el ritual de congregación, los japoneses solo visten un taparrabos. Y la costumbre responde a la creencia de que es importante limpiar el cuerpo de los errores y fracasos del año anterior.

Los creyentes deben leer oraciones para después introducirse en el agua helada.

La ceremonia anual simboliza la purificación del cuerpo y del alma y es una de las más importantes en las celebraciones del año nuevo en Japón.

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