La pandemia de la COVID-19 ya ha afectado a más de 2,4 millones de personas y se ha cobrado de 160 000 víctimas mortales. Impone una enorme carga sobre las familias, las sociedades, los sistemas de salud y las economías de todo el mundo y, mientras el virus amenace a un solo país, el mundo entero está en peligro.

Así pues, se necesitan urgentemente vacunas, pruebas diagnósticas y tratamientos innovadores contra la COVID-19, aunque se observen las medidas existentes para mantener a las personas físicamente distanciadas y para hacer pruebas y seguimiento de todos los contactos de las personas que dan positivo.

«Solo detendremos la COVID-19 si somos solidarios», señaló el Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director General de la OMS. «Los países, los asociados en el ámbito de la salud, los fabricantes y el sector privado deben actuar juntos para que los frutos de la ciencia y la investigación beneficien a todas las personas».

La labor ya se ha iniciado. Desde enero, la OMS colabora con investigadores de cientos de instituciones para desarrollar vacunas y someterlas a prueba, normalizar análisis y enfoques normativos en ensayos innovadores y definir criterios para dar prioridad a vacunas candidatas. La Organización ha precalificado pruebas diagnósticas que se utilizan en todo el mundo, y hay más en camino. Asimismo, está coordinando un ensayo de ámbito mundial para evaluar la seguridad y la eficacia de cuatro tratamientos contra la COVID-19.

El reto es acelerar y armonizar los procesos para garantizar que, cuando los productos se consideren seguros y eficaces, puedan llegar a los miles de millones de personas que los necesitan en todo el mundo. La experiencia pasada ‒por ejemplo, en los primeros días del tratamiento del VIH y en el despliegue de vacunas contra el brote de infección por el virus H1N1 en 2009‒ demuestra que incluso cuando las herramientas están disponibles, no todas las personas tienen acceso equitativo a ellas.

Por todo ello, hoy se han reunido varios dirigentes en un evento virtual, acogido conjuntamente por la Organización Mundial de la Salud, el Presidente de Francia, la Presidenta de la Comisión Europea y la Fundación Bill y Melinda Gates. Al evento se han unido el Secretario General de las Naciones Unidas, el Presidente de la Comisión de la Unión Africana, el Presidente del G20, los Jefes de Estado de Francia, Sudáfrica, Alemania, Viet Nam, Costa Rica, Italia, Rwanda, Noruega, España, Malasia y el Reino Unido (representado por el Primer Secretario de Estado).

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Los dirigentes sanitarios de la Coalición para la Promoción de Innovaciones en pro de la Preparación ante Epidemias (CEPI), la Alianza Gavi para las Vacunas, el Fondo Mundial, el UNITAID, la Wellcome Trust, el Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, la Federación Internacional de la Industria del Medicamento (IFPMA), la Red de Fabricantes de Vacunas de los Países en Desarrollo (DCVMN) y la Asociación Internacional de Medicamentos Genéricos y Biosimilares (IGBA), se comprometieron a unirse, guiados por la visión común de un planeta protegido para evitar el sufrimiento humano y las devastadoras consecuencias sociales y económicas de la COVID-19, con objeto de poner en marcha esta innovadora iniciativa de colaboración. A ellos se han unido dos enviados especiales: Ngozi Okonjo-Iweala, Presidenta de la Junta de la Gavi, y Sir Andrew Witty, antiguo Director Ejecutivo de GlaxoSmithKline.

Todos ellos se comprometieron a trabajar para lograr un acceso mundial equitativo que se base en una alianza sin precedentes. Acordaron crear una sólida voz común, partir de la experiencia y rendir cuentas ante el mundo, ante las comunidades y entre sí.
«Tenemos el compromiso común de velar por que todas las personas tengan acceso a todas las herramientas para prevenir, detectar, tratar y derrotar la COVID-19», señaló el Dr. Tedros. «Ningún país y ninguna organización puede hacer esto por sí solo. El Acelerador del acceso a las herramientas contra la COVID-19 conjuga el poder combinado de varias organizaciones para trabajar con rapidez y a escala».

Los dirigentes sanitarios hicieron un llamamiento a la comunidad mundial y a los dirigentes políticos para que apoyen este proyecto histórico de colaboración, y a los donantes para que aporten los recursos necesarios para acelerar el logro de sus objetivos, aprovechando la oportunidad que ofrece la iniciativa de promesas de contribuciones que comenzará el 4 de mayo de 2020. Esta iniciativa, encabezada por la Unión Europea, tiene por objeto movilizar los considerables recursos necesarios para acelerar la labor de proteger el mundo contra la COVID-19.